Los Astros de Houston hacen esfuerzos para retener al astro puertorriqueño Carlos Correa, mientras los Yanquis de Nueva York observan en silencio.

La temporada de agentes libres comenzó en la MLB al caer el último out de la Serie Mundial. Decenas de peloteros pasaron a tener ese estatus y buscan contrato para 2022. Correa será una de las estrellas más cotizadas del mercado.

Se espera que el astro boricua consiga el mejor acuerdo de su carrera, producto de la puja que habrá por sus servicios.

Y los Yanquis posiblemente harán que su precio se eleve, incluso si terminan firmando a otro shortstop.

En el Bronx necesitan un torpedero, luego de que el gerente general Brian Cashman anunciara que el venezolano Gleyber Torres sería mudado de regreso a la segunda base.

Las paradas cortas han sido tema de polémica para el equipo de la Gran Manzana desde que se marchó el holandés Didi Gregorius.

Correa es uno de seis campocortos de alto vuelo que están ahora en busca del mejor postor.

El también puertorriqueño Javier Báez (Mets de Nueva York), Corey Seager (Dodgers de Los Ángeles), Marcus Semien (Azulejos de Toronto), Brandon Crawford (Gigantes de San Francisco) y Trevor Story (Rockies de Colorado) también encabezan la oferta en la posición.

Hay disponibles otros torpederos talentosos. El venezolano Freddy Galvis, el cubano José Iglesias y el curazoleño Andrelton Simmons forman parte de la segunda fila de agentes libres en la posición. Y quizás sirvan de premio de consolación a quien no pueda adquirir a uno de los seis grandes.

Que escuadras de rico presupuesto, como los Yanquis, los Mets y los Dodgers, estén posiblemente entre los ofertantes, hará que el precio de todos suba.

En Houston lo saben. Y por eso elevaron la propuesta para mantener a bordo a Correa.

Un reporte del periodista Mark Berman aseguró este fin de semana que los Astros están dispuestos a convertir a la estrella de Puerto Rico en el jugador mejor pagado en la historia de la franquicia.

El venezolano José Altuve firmó una extensión por 151 millones de dólares y cinco temporadas, que se terminan en 2024. Los representantes de Correa tendrán ahora que decidir si aceptan los 160 millones de dólares que supuestamente han puesto sobre la mesa los Astros hasta 2026.

El paquete global de Altuve es por 163,5 millones de dólares, porque abarca los dos años que le quedaban en su anterior contrato.

Los texanos le ofrecen a Correa pagarle anualmente 32 millones de dólares. Piensan que los vale gracias a su sólida defensa, su liderazgo en la cueva y una ofensiva que le llevó a batear en 2021 para .277/.363/.480, con 25 jonrones y 91 empujadas.

Pero quizás los Yanquis –u otro interesado– estén dispuestos a ofrecer más años, un detalle que podría ser decisivo.

Cashman no ha dicho nada todavía. Los demás clubes aún no pueden enseñar la chequera, mientras se agota la ventana exclusiva de negociación que MLB le otorga a los elencos originales.

Ya los Dodgers hicieron una oferta calificada a Seager. También los Azulejos a Semien y los Rockies a Story. Es un detalle que permite el convenio colectivo de las Grandes Ligas y que encarece a los demás interesados el precio de esos agentes libres.

Pero las negociaciones apenas comienzan. En Houston parecen estar dispuestos a terminar con su historial de discreción en la agencia libre. Mientras, los dos equipos de Nueva York saben que necesitan a alguien como Correa. Y se cree que tienen dinero para pagarlo.

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