Rosario y Álvarez

Cuando las Series de Campeonato tanto de la Liga Nacional como de la Americana se definieron, dos nombres saltaron a la vista de todos por su excelsa actuación en la instancia previa a la Serie Mundial. Eddie Rosario, de los Bravos de Atlanta, y Yordan Álvarez, de los Astros de Houston se separaron del resto de sus compañeros y se consagraron como Más Valiosos en su respectiva llave.

La mención fue todo menos común.

En la historia de las Grandes Ligas es poco probable ver a una pareja de latinos imponerse con el premio en una misma temporada; de hecho, el nombramiento de 2021 apenas se convirtió en el quinto jamás visto.

Dupla boricua

Todo comenzó hace 25 años, cuando Bravos y Yankees de Nueva York se citaron en la Serie Mundial de 1996. Para llegar ahí, par de puertorriqueños hicieron las labores por encima de los demás para obtener el enorme reconocimiento.

Javier López, receptor del cuadro aborigen, y Bernie Williams, jardinero de los mulos, se convirtieron en la primera dupla hispana en alzar el trofeo.

Bravos y Yankees, otra vez

En Atlanta la situación se convirtió en un buen hábito. En 1999, el cátcher venezolano Eduardo Pérez se hizo con el premio. Mientras, en el Joven Circuito tocó el turno de otro de los Yankees: el lanzador cubano Orlando «El Duque» Hernández.

Apenas cuatro años

La influencia latina ganó terreno de manera gradual en la pelota norteamericana, al punto de que en 1999, cuando Marlins de Florida y Yankees se midieron en la Serie Mundial, par de hispanos llegaron con el honor de haber sido los mejores en la Serie de Campeonato.

El careta puertorriqueño Iván Rodríguez se alzó con el honor en el Viejo Circuito, mientras que el sempiterno cerrador panameño Mariano Rivero hizo lo propio en la americana.

Dominicanos arriba

En el año 2004, la bandera de República Dominicana ondeó fuerte para destacar a los suyos.

En la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, fue el inicialista Albert Pujols, en aquel entonces miembro de los Cardenales de San Luis, el ganador de la mención. Por su parte, en la Americana todo fue para David Ortiz, bateador designado de los Medias Rojas de Boston.

Ofensiva pura

Para que Rosario y Álvarez se llevaran a casa el premio la fórmula fue destacar desde el cajón de bateo.

El de los Bravos sonó 14 hits en la llave ante los Dodgers de Los Ángeles, de los cuales tres batazos fueron jonrón. El boricua remolcó nueve carreras y dejó average de .560 unidades.

En el caso de Álvarez, el cubano bateó para .522 de promedio, con un cuadrangular y seis empujadas.

Ahora les tocará medirse en la última etapa del torneo, instancia que iniciará este martes.

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