La Corte Suprema accedió a revisar ley de aborto de Texas, de forma acelerada, en respuesta a las impugnaciones del Departamento de Justicia y de los proveedores de servicios de interrupción del embarazo. Sin embargo, la Corte no detuvo la aplicación de la normativa.

El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, se unió a Sotomayor y a los otros dos magistrados liberales en la votación para mantener la suspensión. La jueza del Tribunal Supremo, Sonya Sotomayor, calificó de «catastrófica» la negativa del alto tribunal a bloquear la aplicación de ley.

El contexto: La ley S.B. 8, conocida como Ley de aborto de Texas, entró en vigor a principios del mes pasado. El Tribunal se negó a aceptar una impugnación de emergencia que solicitaron de los proveedores de salud para bloquear la aplicación del proyecto de ley.

  • La medida prohíbe el procedimiento en cuanto se detecta el latido del corazón del feto, lo que normalmente ocurre alrededor de las seis semanas, mucho antes de que la mayoría de las mujeres sepan que están embarazadas. 
  • Además, la ley permite a los ciudadanos demandar a quienes hayan realizado o ayudado a realizar una interrupción de embarazo en violación de la ley.
  • La legislación contempla que cada demanda ganada debe ser pagada con un mínimo de $10 mil dólares de indemnización para el demandante. 
  • Según las clínicas, la aplicación de la normativa ha llevado a una reducción del 80% de los abortos en Texas.

¿Qué dicen? «El estado (de Texas facultado por la inacción de este Tribunal) ha enfriado profundamente el ejercicio del derecho reconocido en (el caso de Wade v.) Roe, para casi suspenderlo dentro de sus fronteras y dificultar su acceso también en otros estados», escribió Sotomayor.

En su texto, la jueza subrayó que las mujeres que no pueden viajar para practicarse el procedimiento, se ven obligadas a llevar su embarazo a término o «recurrir a peligrosos métodos” caseros para lograr abortar. 

  • “La táctica del estado (de Texas) ha funcionado. El impacto es catastrófico», añadió. 
  • En una opinión de siete páginas, Sotomayor afirmó que «no puede capturar la totalidad de este daño a través de estas páginas».
  • La magistrada explicó que, si bien estaba de acuerdo con la decisión del tribunal de atender los casos de forma acelerada, ella también habría impedido la aplicación de la ley.
  • La jueza explicó que hay mujeres que se quedaron embarazadas cuando la ley de Texas entró en vigor. “Mientras escribo estas palabras, algunas de esas mujeres no saben que están embarazadas”, enfatizó. 

¿Ahora qué? La Corte acordó escuchar los argumentos del caso el 1° de noviembre. Los pruebas no se centrarán en la prohibición del aborto, sino en si el Departamento de Justicia y los proveedores del servicio pueden demandar y obtener una orden judicial que impida la aplicación de la ley.

  • No obstante, la magistrada advirtió de los peligros de que la ley siga en vigencia. Para Sotomayor el asunto no ha sido discutido seriamente y resaltó que las “circunstancias son excepcionales”.
  • Sotomayor exigió a sus colegas del Tribunal, de mayoría conservadora, que le den “alivio” a las mujeres embarazadas que quieren interrumpir su gestación y que  suspendan la ley. 
  • Amy Hagstrom Miller, directora ejecutiva de Whole Woman’s Health, advirtió que la orden del viernes significa que a los pacientes se les seguirá negando la atención en las cuatro clínicas de Whole Woman’s Health.

Fuente principal de la noticia: The Hill

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