RETORNO. Grupos de migrantes centroamericanos fueron deportados desde Estados Unidos a México el viernes. | Foto: Efe/Luis Torres.

Las autoridades estadounidenses detuvieron a más de 1,7 millones de migrantes a lo largo de la frontera con México durante el año fiscal 2021, que terminó en septiembre. Así, los arrestos por parte de las autoridades se dispararon a los niveles más altos jamás registrados, según datos inéditos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) obtenidos por The Washington Post.

Los cruces irregulares comenzaron a aumentar el año pasado, pero se dispararon en los meses posteriores a la toma de posesión del presidente Joe Biden. A medida que incrementaron los arrestos de CBP en primavera, Biden describió el alza como consistente con los comportamientos históricos de la estación. Pero los meses de mayor actividad se produjeron durante el sofocante calor de julio y agosto, cuando más de 200 mil migrantes fueron detenidos.

¿Por qué es importante? El control fronterizo se ha convertido en una responsabilidad política importante para Biden: su manejo del tema sigue siendo su mayor problema en las encuestas. El presidente prometió en la campaña electoral hacer que Estados Unidos sea más acogedor con los inmigrantes, en contraste con el expresidente Donald Trump, cuyas separaciones familiares por la política de tolerancia cero generaron una indignación generalizada en 2018.

  • El martes, durante una audiencia de confirmación para Chris Magnus, el jefe de policía de Tucson que Biden nominó para dirigir CBP, los senadores republicanos lo presionaron para caracterizar la situación como una “crisis”.
  • Magnus lo llamó un “desafío significativo”, haciéndose eco del término preferido de la administración Biden. Agregó que “los números son muy altos”. Se espera que CBP publique los datos del año fiscal 2021 a finales de esta semana.
  • Durante la transición, Biden comentó que quería avanzar con cautela en la política de inmigración y evitar terminar “con 2 millones de personas” en la frontera.
  • Al asumir el cargo, Biden frenó la construcción del muro fronterizo de Trump, finalizó la política de Permanecer en México (Remain in Mexico), revirtió restricciones clave de asilo y anunció una pausa de 100 días en la mayoría de las deportaciones por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

El contexto: El gobierno de Biden inicialmente culpó a las políticas de la administración anterior por el aumento en los cruces fronterizos. Argumentaron que las presiones migratorias se intensificaron como resultado de las consecuencias económicas de la pandemia. Muchos migrantes han dicho a los periodistas que optaron por hacer el arriesgado viaje hacia el norte, con un gran costo y un peligro considerable, con la creencia de que Biden les permitiría quedarse.

  • A principios de este año, Biden ordenó a la vicepresidente Kamala Harris abordar las “causas fundamentales” de la migración proveniente del Triángulo Norte de Centroamérica. Pero la estrategia ha tenido poco o ningún efecto medible. Kamala Harris se ha distanciado de los problemas fronterizos y de inmigración en general.
  • Funcionarios de Biden están en negociaciones con México para cumplir con las órdenes de la corte federal, a fin de reiniciar la política de “Permanecer en México”, que requiere que los solicitantes de asilo esperen fuera del territorio estadounidense mientras se procesan sus casos.

Los datos: De los 1,7 millones de detenidos durante el año fiscal 2021, 61% fueron expulsados ​​bajo el Título 42, según los datos de CBP. México fue la principal fuente de migración irregular durante el año fiscal 2021, ya que la Patrulla Fronteriza arrestó a más de 608 mil ciudadanos mexicanos. Eso deja a la administración Biden en un lugar incómodo, ya que depende cada vez más de México para reforzar la aplicación de la ley y bloquear los grupos que viajan en caravana.

  • El segundo grupo más grande estaba compuesto por migrantes de fuera de México y Centroamérica, a quienes CBP categorizó como “otros”: incluye haitianos, venezolanos, ecuatorianos, cubanos, brasileños y migrantes de docenas de otras naciones. Representaron 367 mil arrestos.
  • Les siguieron los migrantes de Honduras (309 mil), Guatemala (279 mil) y El Salvador (96 mil).
  • Más de 1,3 millones de migrantes han sido detenidos a lo largo de la frontera sur en los nueve meses desde que Biden asumió el cargo, incluidos 192 mil el mes pasado, según muestran las últimas cifras de CBP.
  • En los años fiscales entre 2012 y 2020, los arrestos fronterizos promediaron alrededor de 540 mil. La cifra de este año fue más de tres veces esa cantidad y la segunda total anual más alta jamás registrada.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.

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