Manuel Durán, presidente del albergue Casa Nueva Vida, es acusado de robar al menos $1.5 millones en contratos de alquiler para los que obtuvo grandes préstamos bancarios y pudo expandir una red propiedades inmobiliarias.

Según autoridades, Durán elaboró un esquema por medio del cual alquiló sus propiedades como refugios a Casa Nueva Vida. Por ello, está investigando por presunto delito de perjurio, ya que habría dado información falsa en documentos presentados al estado para obtener fondos de la organización sin fines de lucro. 

Durán, de 69 años, de West Roxbury, se desempeñó como alto funcionario en Casa Nueva Vida desde 2003 hasta principios de este año, ganando $268,000 anuales.

«Abusó de su posición como jefe de un refugio para personas sin hogar para robarle a la organización y canalizar fondos estatales de manera inapropiada», dijo la fiscal general Maura Healey, quien presentó los cargos, en un comunicado.

Durán será procesado el 20 de octubre. Se enfrenta a cuatro cargos por perjurio. Una persona condenada por perjurio puede tener hasta 20 años de prisión por cargo.

El abogado de Duran, Thomas E. Dwyer Jr., calificó la acusación como «triste para mi cliente y su familia», según The Boston Globe.

«El señor Duran ha dedicado toda su vida a ayudar a familias sin hogar en el área metropolitana de Boston. Ha supervisado la reubicación de miles de familias que buscan refugio”, dijo Dwyer, y señaló que gracias a su esfuerzo Casa Nueva Vida ha llegado a contar con 14 albergues en Boston y Lawrence que se especializan en ayudar a madres latinas con hijos.

Durante el período que dirigió los refugios, Durán compró más de 20 propiedades. Para 2019, según los registros judiciales, era dueño de una propiedad con un valor estimado de 22 millones de dólares.

Según los fiscales, Duran también tenía un amplio control sobre la administración de la organización, y repetidamente firmó contratos de arrendamiento para propiedades de compañías fantasmas que él poseía.

Autoridades dicen que Duran claramente se benefició a expensas del refugio. En uno de sus proyectos, Duran presuntamente alquiló un refugio en 133 Essex St. en Lawrence a familiares por $12,000 al mes. Luego, supuestamente lo alquiló a Casa Nueva Vida por $25,000 al mes. Fiscales aseguran que Durán se embolsó más de $1 millón en ganancias durante varios años solo con esa propiedad.

Según autoridades, Durán cobraba a Casa Nueva Vida mucho más en alquiler de lo que hubiera pagado en el mercado abierto. 

Como presidente de Casa Nueva Vida en los últimos años, Durán esencialmente tenía el control total de $7 millones en presupuesto, que en su mayoría provenía del estado.

Los investigadores también alegan que entre 2012 y 2020, Duran creó facturas y contratos fraudulentos para cobrar cheques a nombre de proveedores por trabajos que nunca realizaron. Con esta modalidad, Durán supuestamente robó $242,012 de Casa Nueva Vida, informarlos los fiscales.

Según The Boston Globe, dos empleados de Casa Nueva Vida, Oscar Vega y José Martínez, han presentado por separado demandas contra la organización y Durán, alegando que se les exigió que trabajaran en algunas de sus propiedades, pero nunca les pagaron por las horas extra.

A cada uno de ellos se les deben alrededor de 150.000 dólares, dijo su abogado John Koury en un comunicado. “Manuel Durán optó por aprovecharse de las personas que depositaron su confianza en él”, aseguró Koury. 

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