El ex presidente Donald Trump presionó al ex Fiscal General, Jeffrey Rosen, para que declarara las elecciones corruptas con el fin de que los congresistas republicanos trataran de anular el resultado electoral, en una llamada telefónica que Trump mantuvo en diciembre de 2020 con Rosen y con ex fiscal general adjunto, Richard Donoghue.
El contexto: La llamada, revelada por Donoghue, se hizo cuando el Departamento de Justicia (DOJ) había declarado que no existían pruebas de fraude, pertenecen a unas notas del adjunto Donoghue y fueron entregadas a la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes.
- Tanto Rosen como Donoghue pueden terminar declarando al comité selecto del Congreso sobre las notas obtenidas en esas llamadas que realizó Trump a los funcionarios.
- Los fiscales notificaron a Trump que la mayoría de las denuncias de fraude que estaban recibiendo eran falsas, incluida la denuncia de un error en el recuento de votos en Michigan.
¿Qué dicen? «Estas notas manuscritas muestran que el presidente Trump instruyó directamente a la principal agencia policial de nuestra nación para que tomara medidas para anular una elección libre», dijo la presidenta de la Comisión de Supervisión de la Cámara, Carolyn Maloney.
- Rosen se negó a cumplir lo que pedía Trump y le aclaró que el DOJ “no puede chasquear los dedos y cambiar los resultados de las elecciones, porque no es así como funciona” (la democracia).
- Trump amenazó a Rosen con deponerlo del cargo de Fiscal General y reemplazarlo con el entonces fiscal de la división de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Jeffrey Clark.
Fuente principal de la noticia: CNN