Para Amazon es difícil pasar por debajo de la mesa. La compañía ha sido noticia constantemente este año, en gran parte, por acciones fuera de lo común que han despertado malestar social.

Dinámicas cargadas de polémica, con contrataciones a corto plazo, despidos, destrucción de productos, demandas por sesgo racial, e incluso presión para evitar formar sindicatos, han hecho de la empresa blanco de rechazo.

Sindicalización

Uno de los más importantes episodios protagonizados por Amazon este año le dio la vuelta al mundo. Trabajadores de un almacén de Alabama iniciaron una disputa con el fin de crear un sindicato que finalmente nunca resultó, pues la votación dio el triunfo al «no».

La votación, que involucró a miles de trabajadores en un almacén de Bessemer, Alabama, para decidir si se unían al Sindicato de Tiendas Minoristas, Mayoristas y de Grandes Tiendas (RWDSU), se había visto como una potencial chispa para organizar campañas en las instalaciones de Amazon en todo el mundo.

Amazon bombardeó a los 5 mil 805 trabajadores elegibles para votar con mensajes de texto, reuniones obligatorias antisindicales e incluso folletos colocados en las puertas dentro de los baños. Mientras tanto, el sindicato colocó organizadores fuera del almacén para responder preguntas y repartir folletos a los trabajadores cuando terminaban sus turnos.

Rotación de empleados

En abril, Jeff Bezos, propietario de Amazon, instauró un sistema de rotación de empleados para eliminar gradualmente al personal que lleva años en el mismo cargo. Sin embargo, la dinámica no escapa del debate por cómo los encargados de la compañía han desarrollado esta labor.

El gigante industrial dio el paso en un ámbito que generó enorme presión dentro de sus filas. La medida, según reveló The New York Times, pondría freno al aumento salarial para aquellas personas con tres o más años en sus puestos, lo que se suma la polémica que desde hace dos meses empaña a la compañía que ha visto a cientos de sus empleados luchar por la creación de sindicatos.

Demandas por sesgo social y de género

Un mes después, cinco mujeres acusaron a Amazon de discriminación racial y de sesgo de género. Las demandantes son trabajadoras de las oficinas y almacenes de la reconocida empresa de comercio electrónico.

Las denuncias de los casos tienen origen en diferentes instalaciones de Amazon, específicamente en Arizona, Washington, California y Pensilvania. Las afectadas han alegado que durante su relación laboral con la empresa ocuparon varios puestos de trabajo, «incluyendo oficinas corporativas, Amazon Web Services e instalaciones de almacén», reseñó The Hill.

Destrucción de productos

A mediados de junio, una investigación de la cadena de televisión británica ITV News reveló que Amazon marca para su destrucción a millones de productos no vendidos cada año. El medio, que obtuvo acceso a un almacén en Reino Unido, vio pilas de cajas marcadas con la palabra «destruir».

Infiltrándose en un centro de cumplimiento en Dunfermline (Escocia), ITV News captó cómo algunos de los productos fueron llevados a centros de reciclaje y a un vertedero.

Según el trabajo del medio, el cual fue realizado en abril de este año, alrededor de 124 mil artículos fueron etiquetados bajo «destruir». Del total, poco menos de 30 mil fueron reservados para ser donados.

Despedido por cambio de horario

La más reciente noticia que envolvió el entorno laboral de la empresa tuvo que ver con el despido de un trabajador ubicado en un almacén en St. Louis, quien denunció a Amazon Workers Voice el motivo por el cual fue apartado.

Según el relato de Dawson Thomas, su horario fue cambiado sin su consentimiento y jamás fue notificado, pues fue bloqueado de la aplicación de información interna de la empresa y nunca supo de dicho cambio.

Al haber ido en su horario regular, fue despedido. El asistente de almacén habló sobre la situación para su reintegro, pero no obtuvo respuesta de la compañía.

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