(Foto: Twitter MWRA)

El agua que se ofrece a través de los servicios de la Massachusetts Water Resources Authority (MWRA) resultó libre de productos químicos tras realizarse varios análisis de PFAS exigidos por autoridades del estado.

«Si bien 2020 fue un año lleno de incertidumbre, una cosa se mantuvo constante: la calidad de su agua potable fue excelente», dijo Fred Laskey, Director Ejecutivo de MWRA.

Este informe le ofrece los resultados de las pruebas anuales de calidad del agua.

Según los resultados, las sustancias per y polifluoroalquilo, que se denominan generalmente por su acrónimo plural PFAS, «dadas las cuencas hidrográficas y embalses bien protegidos(…) no se detectaron más que tazas demasiado bajas para cuantificarlas. La suma de los seis compuestos PFAS regulados fue cero, por debajo del nuevo estándar».

«MWRA toma cientos de miles de pruebas cada año y para 2020, nuevamente cumplimos con todos los estándares federales y estatales de agua potable», dijo Laskey

El otoño pasado, el Departamento de Protección Ambiental de Massachusetts (MassDEP) estableció un parámetro de 20 partes por billón como el máximo admisible del total de seis sustancias químicas PFAS, para garantizar la calidad del agua.

La medida estatal es una de las más estrictas del país, teniendo en cuenta que la guía de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA) toma como límite para consumo humano, 70 partes por millón.

Sin embargo, desde que Massachusetts anunció las nuevas regulaciones de seguridad, en algunas comunidades como Wellesley, Easton, Holbrook y Randolph denunciaron niveles elevados de químicos tóxicos en su agua potable. Según datos estatales, hasta ahora, el 20 por ciento de los sistemas públicos analizados tienen niveles de PFAS por encima de lo permitido por el MassDEP.

A raíz de esto, los científicos han mostrado preocupación, ya que el agua contaminada puede tener graves consecuencias para la salud; tales como enfermedades hepáticas y renales, colesterol alto, entre otros efectos nocivos. 

El año pasado, un estudio de la revista Environmental Science & Technology Letters estimó que hasta 80 millones de estadounidenses podrían estar expuestos a más de 10 partes por billón de solo dos de las sustancias químicas en el agua potable. 

Los científicos y defensores del medio ambiente han instado a los funcionarios federales y estatales a incrementar las medidas de control del agua para así proteger a todos los residentes. De momento, a nivel nacional no existen normas que regulen las PFAS.

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