ABASTECIMIENTO. Felip Huff pone gasolina en su vehículo en un Quicktrip en Morrow, Georgia. | Foto: Dustin Chambers para The Washington Post.

Una escasez de gasolina en el sureste del país aumentó la demanda de combustible y ha incrementado los precios a máximos no vistos desde 2014.

La demanda de gasolina ha aumentado más del 11% en lo que va de la semana, según Patrick De Haan, analista de petróleo de GasBuddy. El precio promedio de un galón de gasolina se ubica en $3,02 según AAA (American Automobile Association), 8 centavos más que la semana pasada.

A pesar de las repetidas advertencias contra las compras nerviosas por parte de expertos y funcionarios gubernamentales, los consumidores han agotado más de 17 mil estaciones en todo el sureste, incluso en lugares que de otro modo no se habrían visto afectados por el ciberataque al gasoducto.

Mientras tanto, los precios del crudo parecían encaminarse el jueves a su mayor caída desde abril. Poco antes del mediodía, West Texas Intermediate, el índice de referencia del petróleo de EE. UU., se cotizaba a 64,19 dólares por barril, casi un 2,9% menos.

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El crudo Brent, el índice de referencia internacional, bajó más de un 2,5% a 67,56 dólares por barril.

Colonial Pipeline, que abastece a la costa este con el 45% de su combustible, se desconectó el viernes después de que un grupo de piratas informáticos conocido como DarkSide se infiltrara en los servidores de la compañía con sede en Georgia y encriptara sus datos, exigiendo un pago para restaurar el acceso.

El ataque no afectó directamente las operaciones del oleoducto, La compañía anunció el jueves que sus operaciones se restablecerían por completo al mediodía.

Fuente: Taylor Telford/The Washington Post.

Traducción libre del inglés.

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