Tren de la Línea Roja. (Foto: Redes MBTA)

La Massachusetts Bay Transportation Authority (MBTA) ha llevado a cabo una docena de reuniones con Massachusetts General Hospital (MGH), que planea extender su campus y con ello potenciar el transporte público en Cambridge Street, en las que se ha conversado sobre un proyecto que existe desde hace varios años para conectar la Línea Azul con la Línea Roja.

Desde un inicio, la idea ha sido extender la Línea Azul por Cambridge Street hasta la estación Charles/MGH de la Línea Roja.

Como parte de su proyecto masivo por $1.9 mil millones, MGH presentó el mes pasado una propuesta para construir una entrada hacia una nueva estación subterránea de la Línea Azul en una de las dos torres que planea construir a lo largo de Cambridge Street. 

Ahora bien, lo planteado por MGH no garantiza que se lleve a cabo la extensión de la Línea Azul. Los planes del hospital se limitan a construir un área para acceder a una estación, pero no se involucra en las obras de la estación en sí, ni en la construcción de túneles y ferrocarriles debajo de Cambridge Street. Todo indica que las conversaciones estarían más bien enfocadas en garantizar que la expansión del hospital no bloquee el proyecto de tránsito a futuro.

Por su parte, MGH espera completar su ampliación en 2030; mientras que la conexión de la Línea Roja con la Línea Azul no tiene una línea de tiempo clara. 

Aún así, quienes apoyan el proyecto para conectar ambas líneas están entusiasmados con la atención que la MBTA y el MGH están prestando a una idea que alguna vez se dio por muerta.

Esta unión se prometió hace años como parte del megaproyecto conocido como Big Dig. Pero fue dejado de lado por la administración del exgobernador Deval Patrick, y el gobierno federal permitió que el estado evadiera el compromiso en 2015, después de que el gobernador Charlie Baker asumiera el cargo.

Sin embargo, volvió a la palestra en 2017, cuando los funcionarios de Boston intentaron conquistar a Amazon para que abriera una sede en Suffolk Downs. Esto fue suficiente para que los funcionarios de transporte estatales volvieran revisar los costos que estarían asociados a la propuesta, una vez estimados en $750 millones.

Más tarde, el T determinó que, dependiendo del método, podría construir un túnel por mucho menos, quizás de $200 millones a $ 350 millones. Sin incluir pistas, sistemas de energía, plataformas e infraestructura, que se sumarían al total.

Aun así, todavía no existe un monto exacto de financiación. La MBTA ya ha puesto alrededor de $2 millones en planificación, tiene pensado gastar más de $3,5 millones el próximo año para avanzar el proyecto y tendrá disponibles adicionalmente alrededor de $9,5 millones. Pero es poco probable que eso cubra incluso los costos de permisos e ingeniería, sin tomar en cuenta la construcción, dijo a Boston Globe el portavoz de MBTA, Joe Pesaturo.

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