El expresidente Donald Trump se pronunció este lunes sobre una polémica y criticada ley electoral en Georgia, la cual calificó como «demasiado débil» y no es lo suficientemente restrictiva.
Así lo confirmó el republicano en entrevista en Fox News, donde indicó que «mi reacción es que el proyecto de ley de Georgia es demasiado débil«.
«Es simplemente donde tienes que tener verificación de firma. Ellos no la tienen. ¿Por qué no tienen verificación de firma? Quieres que coincida. Quieres firmas que coincidan. Tienen muchas cosas que no pusieron. Mira, lo que pasó es que el gobernador y otros tenían miedo de ser llamados racistas», agregó el expresidente.
A inicio de año, funcionarios de Georgia aprobaron una legislación vinculada a la materia electoral bajo una serie de reformas locales que endurecen los requisitos para el registro para poder sufragar. El proyecto también reduce el acceso a los votantes.
«Esta ley, como tantas otras que están aplicando los republicanos en los poderes públicos de todo el país, es un ataque flagrante a la Constitución y la buena conciencia», indicó el presidente Joe Biden. «Debe terminar. Tenemos la obligación moral y constitucional de actuar».
Entretanto, para Trump este tipoo de acciones son necesarias, incluso si son más restrictivas, así se evita un posible fraude en el sistema. El expresidente ha denunciado en múltiples ocasiones -sin resentar pruebas- que fue víctima de irregularidades en las pasadas elecciones presidenciales de noviembre de 2020.
«Entonces dieron un proyecto de ley muy débil», comentó Trump sobre el caso de Georgia. «Y se les llama racistas de todos modos. Tenían un proyecto de ley mucho más fuerte unas semanas antes de que saliera este».
La legislación de la discordia en Georgia
El gobernador republicano Brian Kemp promulgó el 25 de marzo una amplia legislación sobre los votos. Los defensores argumentaron que es necesaria para reforzar la confianza en las elecciones del estado, pero los críticos consideran que provocará filas más largas, control partidista de los comicios y procedimientos más difíciles para los votantes que intentan emitir sus boletas por correo.
La medida en Georgia es uno de los primeros proyectos de ley sobre los votos que se aprueban, ya que decenas de legislaturas estatales consideran aplicar restricciones sobre cómo se emiten y cuentan las boletas después de las elecciones presidenciales de 2020, cuando el presidente Donald Trump denunció sin evidencia la integridad de los resultados electorales en seis estados, pero perdió.
La nueva ley impone requisitos de identificación para quienes emiten sus votos por correo; restringe el uso de buzones para votar en ausencia; permite a los electores impugnar la elegibilidad de un número ilimitado de votantes y requiere que los condados celebren audiencias sobre tales impugnaciones dentro de los 10 días; también convierte en un delito que grupos de terceros distribuyan alimentos y agua a los votantes que hacen fila; bloquea el uso de camionetas de votación móviles, como hizo el condado de Fulton el año pasado después de comprar dos vehículos a un costo de más de $700 mil; e impide que los gobiernos locales acepten directamente subvenciones del sector privado.