CRUCE. Migrantes de Honduras esperan a la Patrulla Fronteriza en Mission, Texas, luego de cruzar el Río Bravo desde México el miércoles 24 de marzo. | Foto: Michael Robinson Chavez / The Washington Post.

La atención de la administración Biden a lo largo de la frontera con México se ha centrado las últimas semanas por el número récord de adolescentes y niños migrantes que cruzan a Estados Unidos sin sus padres, a un ritmo que supera con creces la capacidad del gobierno para cuidarlos.

Pero mientras se apresuran a aumentar la capacidad de refugio para estos menores, los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) advierten en privado sobre lo que ven como la próxima fase de un aumento de la migración: que podría ser la más grande en dos décadas, impulsado por un número mucho mayor de familias.

El DHS espera que aproximadamente entre 500 mil y 800 mil migrantes lleguen como parte de un grupo familiar durante el año fiscal 2021 que finaliza en septiembre, una cantidad que igualaría o superaría las cifras récord que ingresaron en 2019, según datos del gobierno revisados ​​por The Washington Post.

A inicios de marzo, la administración Biden consideraba que podrían llegar 117 mil migrantes en el año fiscal en curso, una cifra mucho menor de la que se espera ahora.

Los funcionarios trabajan para encontrar instalaciones a fin de albergar a estas familias antes de su liberación, junto con personal adicional para procesar un aumento en las solicitudes de asilo y refugio.

Lee también: La Casa Blanca promete abordar con diplomacia el aumento de migrantes en la frontera

La estimación se basa en lo que ha sido un aumento vertiginoso desde que el presidente Biden asumió el cargo, el 20 de enero. Este mes, el número de miembros de una familia puestos bajo la custodia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) es de casi 50 mil, frente a los 7 mil de enero, muestran los últimos datos del gobierno.

El total más alto en un mes, 88 mil 587, se registró en mayo de 2019, durante un año en el que llegaron más de 525 mil migrantes como parte de un grupo familiar; bajo la gestión de Donald Trump.

Grupos de familias, que a veces llegan colectivamente a 400, han estado apareciendo este mes a lo largo de las riberas de los ríos en el sur de Texas, lo que pone a prueba la capacidad de CBP para transportar, procesar y cuidar a tantos padres e hijos sin dejar otras secciones de la frontera sin supervisión.

Cientos de padres e hijos han pasado horas en una estación de procesamiento al aire libre junto al Río Grande, algunos durmiendo en el suelo mientras esperan que los agentes los dejen formalmente bajo custodia.

Te puede interesar: Administración de Biden despide a la mayoría de los miembros del Consejo Asesor de Seguridad Nacional

Roy Villareal, quien se retiró el año pasado después de 33 años en la Patrulla Fronteriza, dijo que alrededor de 40% de los que están bajo la custodia de CBP ahora son niños y familias, pero consumen del 60% al 70% del tiempo, la atención y el papeleo de los agentes.

“La seguridad fronteriza cae enormemente debido a esto”, advirtió.

Agregó que los narcotraficantes a menudo hacen seguimiento a los cruces de grandes grupos de familias para burlar a los agentes en un área específica, mientras transportan narcóticos a otra.

Aunque la administración Biden dice que su política es “expulsar” a las familias a México bajo una orden de salud pandémica, los datos más recientes de la CBP muestran que solo entre 10% y 20% están siendo devueltos. El resto suele ser liberado en los Estados Unidos con un aviso para comparecer ante el tribunal, aunque Biden dijo a los periodistas la semana pasada que las familias “deberían regresar”.

RETORNO. Grupos de migrantes centroamericanos fueron deportados desde Estados Unidos a México el viernes 19 de marzo. | Foto: Efe/Luis Torres.

A finales de enero, apenas unos días después del mandato de Biden, las autoridades mexicanas dejaron de aceptar a algunas familias rechazadas por agentes estadounidenses, principalmente en el Valle del Río Grande en el sur de Texas, citando una nueva ley de protección infantil que ha limitado su capacidad de albergue.

La regla se ha aplicado principalmente a las familias que llegan con niños menores de 7 años, por lo que los padres con niños pequeños se han apresurado a ese tramo de la frontera durante los últimos dos meses, con la esperanza de ser liberados rápidamente en Estados Unidos.

Fuente: Nick Miroff y María Sacchetti/The Washington Post.

Traducción libre del inglés.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.