(Foto: Manatee County Government)

Al no existir un tratamiento específico contra el coronavirus, la vacuna se convierte en la herramienta más valiosa para controlar la pandemia; sin embargo, la rapidez con la que fueron desarrolladas ha generado ciertas inquietudes entre algunas personas.

En ese sentido, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) aclararon las dudas más frecuentes con la intención de brindar información veraz que pueda servir a la hora de tomar la decisión de vacunarse.

Si ya tuve COVID-19 y me recuperé, ¿debo vacunarme?

Sí, debería vacunarse. Los expertos todavía no saben cuánto tiempo dura la protección que el organismo genera después de enfermarse y recuperarse del COVID-19. Aquí puede aprender más sobre por qué vacunarse es una forma más segura de generar protección que infectarse.

Si recibió un tratamiento para el COVID-19 con anticuerpos monoclonales o plasma de convaleciente, debe esperar 90 días para vacunarse. Hable con su médico si no sabe con certeza qué tratamientos recibió, o si tiene más preguntas acerca de vacunarse contra el COVID-19.

¿Quién paga las vacunas contra el COVID-19?

El gobierno federal ofrece la vacuna sin cargo a todas las personas que viven en los Estados Unidos, independientemente de su estado de inmigración o de su seguro de salud.

¿Puedo vacunarme si tengo condiciones médicas subyacentes?

Las personas con afecciones subyacentes pueden vacunarse contra el COVID-19 siempre y cuando no sean alérgicas a alguno de los ingredientes de la vacuna. Aquí una lista de las condiciones médicas identificadas por los CDC. De igual forma, puede consultar con su médico.

¿Vacunarme contra el COVID-19 me protege de contraerlo?

Sí. Las vacunas contra el COVID-19 le enseñan a su sistema inmunitario cómo reconocer y combatir el virus que causa el COVID-19, y esto lo protege de contraer el COVID-19.

Estar protegido para evitar enfermarse es importante porque, aunque muchas personas con COVID-19 solo presentan manifestaciones leves de la enfermedad, otras pueden enfermarse gravemente, experimentar efectos en la salud a largo plazo o incluso morir. No hay forma de saber cómo le afectará el COVID-19, incluso si no tiene mayor riesgo de presentar complicaciones graves. Conozca más sobre cómo actúan las vacunas contra el COVID-19.

¿Es seguro vacunarme si quisiera tener un bebé en algún momento?

Sí. Si está tratando de quedar embarazada en este momento o quiere hacerlo en el futuro, puede recibir la vacuna.

En la actualidad no hay evidencia de que la vacuna contra el COVID-19 cause algún problema en el embarazo, incluido el desarrollo de la placenta. Además, no existe evidencia de que haya problemas de fertilidad como efecto secundario de ninguna vacuna, incluidas las vacunas contra el COVID-19.

Foto: CIC Health

¿Las vacunas contra el COVID-19 modifican mi ADN?

No. Las vacunas contra el COVID-19 no modifican ni interactúan con su ADN de ningún modo.

Actualmente existen dos tipos de vacunas contra el COVID-19 que han sido autorizadas para su uso en los Estados Unidos: las vacunas de ARN mensajero (ARNm) y las vacunas de vectores virales.

¿Cuáles son los efectos secundarios más frecuentes?

Después de vacunarse, es posible que experimente efectos secundarios. No se preocupe. Son signos normales de que su organismo está generando protección. Los efectos secundarios comunes son dolor, enrojecimiento e hinchazón en el brazo donde recibió la vacuna, además de cansancio, dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos, fiebre o náuseas y malestar generalizado. Estos efectos secundarios deberían desaparecer en unos días.

¿Cuántas dosis de la vacuna debo recibir?

La cantidad de dosis necesaria depende de la vacuna que reciba. Para obtener una protección óptima:

  • Deben administrarse dos dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech con un intervalo de 3 semanas (21 días).
  • Deben administrarse dos dosis de la vacuna de Moderna con un intervalo de 1 mes (28 días).
  • La vacuna Janssen de Johnson & Johnson (J&J/Janssen) contra el COVID-19 requiere la administración de una sola dosis.

Si recibe una vacuna que requiere dos dosis, debe administrarse la segunda dosis lo más cerca posible del intervalo recomendado. No obstante, puede aplicarse la segunda dosis hasta 6 semanas (42 días) después de haber recibido la primeraNo debe recibir la segunda dosis antes del intervalo recomendado.

¿Debo usar mascarilla y evitar el contacto cercano con otras personas si ya estoy totalmente vacunado?

Depende. Por ahora, las personas que han sido totalmente vacunadas pueden reunirse en espacios cerrados sin necesidad de respetar el distanciamiento físico ni usar mascarillas en compañía de:

  • Otras personas que han sido totalmente vacunadas.
  • Personas no vacunadas  que viven en un mismo hogar y corren riesgo bajo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.

Además, si ha estado con alguien que tiene COVID-19 no necesita hacer cuarentena ni realizarse una prueba de detección a menos que presente síntomas.

Hasta que se cuente con más información, debe seguir usando mascarilla, mantenerse distancia de las demás personas, y evitar las multitudes y los espacios con mala ventilación.

Las vacunas frente a las nuevas variantes del virus

Todavía los CDC siguen estudiando la efectividad de las vacunas contra las nuevas variantes del virus que causa el COVID-19. Los primeros datos muestran que las vacunas podrían funcionar contra algunas de las variantes pero podrían ser menos efectivas contra otras.

Las cepas emergentes que los CDC están monitoreando de cerca tienen mutaciones en el genoma del virus que alteran las características y hacen que actúe de manera diferente, algo que preocupa a la salud pública. Ya que los casos de la enfermedad son más graves, se propaga más fácilmente entre los seres humanos, requiere tratamientos diferentes, cambia la eficacia de las vacunas actuales. Es importante resaltar que los científicos esperaban que ocurrieran mutaciones genéticas y que algunas variantes pudieran propagarse y volverse predominantes mientras otras desaparecen.

El COVID-19 recibe este nombre debido a los picos en forma de corona que se encuentran en su superficie. Los científicos monitorean los cambios del virus, incluidos los cambios en los picos de la superficie. Estos estudios, que incluyen análisis genéticos, ayudan a los científicos a entender cómo los cambios en el virus pueden incidir en la forma en que se propaga y lo que les pasa a las personas que se infectan con él.

Hay diferentes variantes del COVID-19 en circulación en EE.UU., entre las preocupantes se encuentran:

  • En Reino Unido (RU) identificó una variante llamada B.1.1.7 con una gran cantidad de mutaciones en el otoño del 2020. Esta variante se propaga con mayor facilidad y rapidez que las otras. En enero del 2021, los expertos del RU informaron que esta variante puede estar asociada a un mayor riesgo de muerte, en relación con las otras variantes del virus, pero es necesario seguir investigando para confirmar este hallazgo. Desde entonces, se ha detectado en muchos países del mundo. El primer caso de esta variante en los Estados Unidos fue detectado a fines de diciembre del 2020.
  • En Sudáfrica apareció otra variante llamada B.1.351, independientemente de la B.1.1.7. La B.1.35 fue detectada originalmente en octubre del 2020, y comparte algunas mutaciones con la B.1.1.7. A fines de enero del 2021 se notificaron casos causados por esta variante en los Estados Unidos.
  • En Brasil apareció una variante llamada P.1, que se identificó por primera vez en viajeros provenientes de Brasil sometidos a las pruebas de detección de rutina en un aeropuerto de Japón a principios de enero. Esta variante contiene un juego de mutaciones adicionales que podrían afectar su capacidad de ser reconocida por los anticuerpos. El primer caso de esta variante en los Estados Unidos fue detectado a fines de enero del 2021.

Un mayor cumplimiento riguroso de las medidas contra el COVID-19, como la vacunación, el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, la higiene de manos, el aislamiento y la cuarentena, son esenciales para limitar la propagación del virus y proteger la salud pública.

En este sentido, la directora de los CDC, Rochelle Walensky, ha reconocido estar «realmente preocupada» por algunos estados en los que están retrocediendo las medidas de restricción.

«Por favor, escuchen con claridad: en este nivel de casos con variantes que se extienden, podemos perder por completo el terreno ganado con tanto esfuerzo», aseguró a la población estadounidense.

En este mapa se muestran los datos notificados por los CDC sobre las distintas variantes del COVID-19.

Las mutaciones y variantes virales en los Estados Unidos se monitorean de manera rutinaria mediante vigilancia basada en secuencias, estudios de laboratorio e investigaciones epidemiológicas. Para más detalles puede revisar la siguiente tabla.

Para detener la pandemia es importante tomar en cuenta todas las herramientas disponibles. A medida que los expertos estudian más sobre cómo la vacuna COVID-19 puede ayudar a reducir la propagación del virus y sus variantes, los CDC actualizan sus recomendaciones para proteger a las comunidades tomando en cuenta los estudios científicos más reciente.

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