Secretario William Galvin. (Sam Doran / SHNS)

Anthony Brooks/ WBUR

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El gobernador Charlie Baker esta semana firmó un proyecto de ley para extender hasta finales de junio la ampliación de los criterios en la votación por correo. Ahora, muchos demócratas de Beacon Hill quieren que sean permanentes, a pesar de la resistencia de algunos republicanos.

Los defensores señalan que decenas de millones de votantes en todo el país aprovecharon las medidas promulgadas durante la pandemia para votar por correo, lo que ayudó a impulsar una participación récord en las elecciones de noviembre pasado.

Entre los mayores defensores del voto por correo en Massachusetts se encuentra el secretario de Estado William Galvin, un demócrata.

«Debido a que permite que la votación se haga a la conveniencia del electorado, se extiende a los votantes durante más tiempo, entre otras razones», comentó Galvin a WBUR. «De hecho, sumará gente a la discusión, lo cual es muy importante».

A partir de julio pasado, Massachusetts otorgó a los votantes el derecho a votar por correo por cualquier motivo. La nueva ley firmada por Baker el martes extiende esa medida hasta fines de junio, lo que permitirá a los votantes enviar sus boletas por correo en varias de las próximas elecciones locales. También les dará tiempo a los legisladores para elaborar una nueva ley para que la práctica se mantenga en el tiempo.

Galvin es autor de uno de los varios  proyectos de ley que los legisladores de Beacon Hill están considerando para permitir que sea permanente la opción del voto por correo para todos los habitantes del estado.

«En efecto, no hay excusa para abstenerse», dijo Galvin.

Pero muchos otros estados, particularmente los controlados por republicanos, se están moviendo en la dirección opuesta. Myrna Pérez, quien dirige el Programa de Elecciones y Derechos Electorales en el Centro Brennan para la Justicia, dijo que 43 estados han presentado más de 250 proyectos de ley que dificultarían la votación.

«Por otro lado, estamos viendo que algunos estados como Massachusetts presentan una gran cantidad de proyectos de ley que facilitarían el voto de la gente», dijo Pérez. «Esto demuestra que tenemos dos Américas».

En un país ahora definido por la polarización política, el voto por correo se ha convertido en uno de los puntos más sensibles, gracias en gran parte al expresidente Donald Trump.

«Tienes un presidente republicano, por razones que todavía me desconciertan a mí ya mucha gente, [que ha emprendido] un ataque implacable contra la votación por correo», dijo Charles Stewart III, profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts que estudia datos electorales. «Y, ya sabes, los votantes escuchan a los líderes de sus partidos».

De hecho, Trump sigue impulsando afirmaciones infundadas de fraude electoral y atacando el voto por correo.

«Esta elección fue amañada, y la Corte Suprema y otras cortes no quisieron hacer nada al respecto», indicó Trump el mes pasado en la Conferencia de Acción Política Conservadora en Orlando, antes de agregar: «Debemos eliminar el sistema descabellado y corrupto de la votación por correo».

Pero Stewart sostiene que no hay ninguna razón particular para que los republicanos se opongan al voto por correo.

«Me gusta recordarle a la gente que antes de esta elección, se consideraba que las boletas ausentes eran un modo de votación del partido Republicano», dijo.

Stewart señaló que durante las controvertidas elecciones presidenciales de 2000, fue un republicano, George W. Bush, quien se benefició más de las papeletas de voto ausente enviadas por correo en Florida. Ahora, muchos republicanos se oponen a expandir el voto por correo.

Aquí en Massachusetts, cuando la Cámara votó para extender el acceso a la votación por correo, el presidente del Partido Republicano, Jim Lyons, criticó la medida como «una completa y total desgracia», acusando a los legisladores de imponer una legislación controvertida sin audiencias ni debate.

Paul Craney, director ejecutivo de la conservadora Alianza Fiscal de Massachusetts, está de acuerdo en gran medida con la evaluación de Lyons.

«Pasó (…) sin una sola audiencia, sin un solo voto en la Cámara», señaló Craney, quien quería que los legisladores primero estudiaran cómo funcionaba la votación por correo en las últimas elecciones antes de hacerla permanente. «El Senado hizo un período rápido de testimonios escritos que duró un fin de semana. A la gente le molesta un poco eso».

Entre las preguntas a las que Craney y los legisladores republicanos querían respuestas: ¿Cuánto se necesita para costear la votación por correo? ¿Cuántas solicitudes de voto por correo enviadas a los hogares fueron devueltas por el Servicio Postal de Estados Unidos? ¿Cómo aseguraron los secretarios electorales las solicitudes y boletas completadas?

Galvin dice que no le sorprende que los republicanos sean escépticos sobre el voto por correo, porque cree que ayuda a los demócratas.

«En general, (el voto por correo) empodera a las personas de color, a votantes minoritarios», dijo. «Generalmente, fortalece el voto urbano y a los votantes más jóvenes. Aunque estos son argumentos genéricos sobre los que no tengo evidencia estadística en este momento. Pero creo que estoy en lo correcto».

Los registros estatales confirman que después de que Massachusetts aprobó el voto por correo, más personas que nunca votaron en el estado. En las elecciones del 3 de noviembre, 3,65 millones de electores votaron en todo el estado, casi el 42% por correo. La abrumadora mayoría de las papeletas emitidas por correo, el 84%, provino de los demócratas, según las encuestas a boca de urna.

Entonces, ¿eso significa que el voto por correo les da a los demócratas una ventaja?

«Se puede torturar a los datos hasta que griten» tratando de entender a qué partido se beneficia, dijo Stewart, profesor del MIT, que ha estudiado años de elecciones que involucran boletas por correo.

«No hay evidencia de que la votación por correo ayude o perjudique a cualquiera de las partes intrínsecamente», indicó. «Ninguno».

La evaluación de Stewart está respaldada por un nuevo estudio de la Universidad de Stanford, que concluyó que el voto por correo «no aumentó sustancialmente la participación demócrata en relación con la participación republicana».

En cambio, el estudio de Stanford encontró que el «interés de los votantes» es lo que impulsó una mayor participación en 2020, no los cambios en las reglas de votación.

Los defensores dicen que esto apoya su argumento para hacer que el voto por correo sea permanente: no se trata de una ventaja partidista; se trata de facilitar la votación, para todos.


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