La jueza federal Lucy Koh impidió la noche del jueves que la Administración Trump detuviera el conteo del Censo 2020 la próxima semana, argumentando que debería continuar hasta el 31 de octubre: fecha que la Oficina del Censo había planeado antes de que el gobierno acortara repentinamente el lapso para el proceso.

Koh, jueza del distrito norte de California, otorgó una orden judicial preliminar en el caso presentado por la Liga Urbana Nacional -un grupo de condados, ciudades, grupos de defensa e individuos- y otros grupos.

A principios de septiembre, la jueza emitió una orden de restricción temporal para mantener el conteo en curso. Es probable que el caso sea apelado ante la Corte Suprema de Estados Unidos.

En una audiencia del martes, Koh había expresado su irritación con los abogados del Departamento de Justicia, por incumplir con una fecha límite para presentar documentos internos relacionados con el caso.

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“Es ridículo pensar que podemos completar el 100% de la recopilación de datos de la nación antes del 31/10 y cualquier persona pensante que crea que podemos entregar la distribución antes del 31/12 tiene una deficiencia mental o una motivación política”, dijo Tim Olson, director asociado de operaciones de campo de la oficina, en un correo electrónico en julio.

Debido a la pandemia de coronavirus, el gobierno originalmente le había pedido al Congreso cuatro meses adicionales para informar sus datos, un retraso que la Cámara aprobó en su proyecto de ley de alivio del coronavirus, pero el Senado aún no lo ha aprobado.

Los funcionarios de la Oficina del Censo habían pedido en abril una extensión de cuatro meses a la fecha límite establecida constitucionalmente, del 31 de diciembre. En julio dijeron que ya no podían entregar un recuento completo y preciso para esa fecha. Pero después de que el presidente Trump emitió un memorando el 21 de julio, diciendo que los inmigrantes indocumentados no deberían contarse para la distribución, el gobierno cambió su postura.

Los legisladores también han expresado su preocupación por el cambio en el cronograma, diciendo que un conteo apresurado conduciría a un censo inexacto que dañaría a las comunidades en áreas difíciles de contar en los estados demócratas y republicanos.

El jueves, la presidenta del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, Carolyn B. Maloney (D-N.Y.) envió una carta al director de la Oficina del Censo, Steven Dillingham, preguntando acerca de los documentos filtrados que parecen mostrar que la oficina está tomando atajos y rompiendo las reglas en la enumeración de personas sin hogar, con el fin de que termine el conteo antes del 30 de septiembre.

Maloney solicitó una sesión informativa para el martes sobre cómo la Oficina del Censo ha contado a las personas sin hogar hasta la fecha y cómo continuaría haciéndolo si se extiende el conteo.

Traducción libre del inglés por El Tiempo Latino.

Fuente: The Washington Post.

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