Miles de inmigrantes en Estados Unidos están en vilo con las políticas de Donald Trump. Pero el panorma podría ser distinto con una reforma migratoria de Joe Biden, candidato demócrata a la Casa Blanca, quien plantea un cambio drástico sobre las decisiones que ha tomado el actual mandatario. El exvicepresidente ha prometido tomar acciones que aliviarán a miles de personas con un estatus temporal y permitirá una mayor recepción de refugiados.

Los planes de Biden, sin embargo, tendrían su mayor obstáculo en el Congreso. Los demócratas deberán no solo mantener el control de la Cámara de Representantes, sino aumentar significativamente su participación en el Senado, en el que los legisladores republicanos son mayoría.

En noviembre la elección incluirá la renovación de la Cámara Baja y un tercio de la Alta. Leopoldo Martínez Nucete, copresidente de la Conferencia Hispana del Comité Nacional Demócrata, explicó que aspiran tener mayoría en el Senado, sin embargo, aun si llegan a una diferencia de uno o tres escaños podría ser aprobada una reforma migratoria demócrata en consenso.

“Si cierras la diferencia entre senadores demócratas y republicanos y la reduces a uno o tres la posibilidad de que pase una propuesta de Biden aumenta. Hay oportunidades de ganar”, afirmó Martínez en exclusiva a El Tiempo Latino.

El abogado y político venezolano-americano señaló que en los primeros 100 días de una posible administración Biden habrá una moratoria de las deportaciones, tiempo en el que se enviará al Congreso la propuesta de reforma migratoria que abrirá el camino hacia la regularización o naturalización de inmigrantes indocumentados.





Gráfico: El Tiempo Latino.

Mientras se discute la ley, programas como la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) o el de Acción Diferida para Padres de los Estadounidenses (DAPA) tendrían pleno vigor con el fin de proteger a los dreamers (soñadores) y a sus familias; también se buscará una revisión del Estatus de Protección Temporal (TPS), que actualmente está en disputa judicial.

Martínez Nucete argumentó que las personas elegibles tendrán que haber pagado impuestos, carecer de antecedentes penales y estar ajustados a la ley para regularizar su estatus. Añadió que se aprobará un TPS para venezolanos, cuya comunidad en el país asciende a las 200 mil personas y “no se les ha dado el tratamiento de refugiado que corresponde”.

Propuestas

De acuerdo con el portal web de la campaña de Biden, el candidato plantea tomar medidas urgentes para “revertir el daño causado por Trump”, entre ellas la finalización de la separación de familias, revertir juicios a inmigrantes por infracciones menores, finalizar las redadas en sitios de trabajo o en instalaciones como escuelas, hospitales e iglesias; cesar las detenciones prolongadas, revocar la regla de carga pública y aumentar los recursos humanitarios en la frontera.

“Como presidente, Biden terminará el trabajo de construir un sistema de inmigración justo y humano, restaurando el progreso que Trump ha revertido cruelmente y llevándolo más lejos”, se lee en el portal web del candidato.

Biden prevé dejar sin efecto la declaración de Emergencia Nacional, mediante la cual se desvían fondos federales para construir el muro en la frontera con México.

La propuesta que irá al Congreso incluye los pasos para dar la ciudadanía a casi 11 millones de personas. Buscará mejorar el proceso de naturalización de los migrantes, para que obtengan una tarjeta verde (green card), mediante la eliminación de obstáculos.





ESTATUS. Miles de migrantes están en vilo ante la posibilidad de que finalice su TPS. | Foto: Efe/Javier Romualdo.

El vicepresidente buscará modernizar el sistema migratorio, no solo en beneficio de los latinos sino también para personas provenientes de Asia, Oriente Medio, África y el Caribe, que se calculan en 1,7 millones. Adicionalmente reformaría el programa de visas temporales; y triplicará las visas para sobrevivientes de violencia doméstica, entre ellas las de tipo U que actualmente se otorga a un máximo de 10 mil solicitantes anuales.

Destaca en la propuesta cerrar los centros de detención privados y con fines de lucro; e incrementar el máximo de admisión de refugiados de 18 mil a 125 mil personas.

Acceso al asilo

En el ámbito del asilo la Administración Trump ha endurecido las posibilidades de acceder a él. Ha firmado convenios considerados de “tercer país seguro” con Guatemala y Honduras; y el polémico programa de Permanece en México, que había devuelto a ese país a 65 mil 877 solicitantes de asilo, según los datos disponibles hasta julio de 2020. Estos migrantes han quedado propensos a la violencia y abusos en la nación vecina.

Abel Núñez, director ejecutivo del Centro de Recursos Para Centroamericanos (CARECEN), sostuvo que el programa dificultó el acceso a asesoría legal por parte de los solicitantes, pues la ayuda está dentro de Estados Unidos. Asimismo, durante la actual Administración se eliminó la violencia doméstica o de pandillas como razones para solicitar asilo.

Ahora, Biden intentará poner freno y revertir a esas políticas. Leopoldo Martínes Nucete aseguró a El Tiempo Latino que el candidato restablecerá las reglas del asilo con base en los derechos humanos.

“La institución del asilo Donald Trump la ha ido perforando, desfigurando. Incluso ha creado esta idea del tercer país seguro en la que ha llegado a convenios con países como Guatemala, que no le ofrecen seguridad al asilado”, denunció.

En concordancia, el líder demócrata ofrece invertir y cooperar con Centroamérica para solventar las causas de la migración hacia Estados Unidos, en la búsqueda de mejores condiciones de vida y oportunidades de desarrollo en los países de origen.





POLÍTICAS. Biden plantea un vuelco a la política migratoria que ha llevado Trump. | Foto: Efe/Tannen Maury.

Perfil

Con 77 años de edad, Joe Biden aspira a convertirse en el presidente más viejo de Estados Unidos. El candidato nació en Scranton, Pensilvania, pero creció en Delaware, cuyo estado ha representado seis veces como senador.

Biden fue electo en 2008 como el 47° vicepresidente de Estados Unidos, acompañando al exmandatario Barack Obama en la fórmula que repitió en 2012. Esta no es la primera vez que aspira a ser presidente, pues en 1988 y en 2008 buscó la nominación de su partido sin éxito.

Desde 2008 estrechó su relación con Obama, a quien considera un amigo y apoyó durante la aprobación de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio: considera el acceso a la salud como prioritario para el país. El apoyo del expresidente ha sido clave en su carrera hacia la Casa Blanca.

Siendo vicepresidente, Biden respaldó la creación de DACA, DAPA, el programa para que los padres con residencia legal en el país trajeran a sus hijos desde Centroamérica, y el grupo para ayudar a integrar en las comunidades a los nuevos estadounidenses.

Crítica a la reforma por méritos

El 10 de julio Trump anunció un “proyecto de ley de inmigración” para cambiar los requisitos de elegibilidad por un sistema con base en méritos. La propuesta, sin embargo, dejó más preguntas que respuestas y hasta ahora el líder republicano no ha firmado la orden ejecutiva, como lo piensa aprobar, pues reveló que no enviaría el programa al Congreso.

Martínez Nucete sostiene que se debe ver al inmigrante como parte integrante, dignificante y enriquecedora de la sociedad, pues la mayoría llega a Estados Unidos a trabajar y educar a sus hijos, además de cumplir con sus obligaciones legales. Para él, eso es mérito suficiente para ser residente legal o ciudadano.

Sostuvo que los trabajadores latinos indocumentados hacen 23 mil millones de dólares en impuestos sobre la renta; y 9 mil millones de dólares al año en impuestos de nómina, acreditados a números de seguridad social por sus patronos.

A su juicio, “Trump ha querido demonizar al inmigrante latino y tratarlo como si fuese un criminal o una persona que pone en riesgo la seguridad de los americanos”. Mientras que este sector de la sociedad comete proporcionalmente menos delitos que otros grupos demográficos o étnicos.

“Los jóvenes soñadores, que llegaron por voluntad de sus padres, se graduaron de bachiller, incluso en universidades… ¿Qué otro mérito se les va a pedir?”, añadió.

Abel Núñez, por su parte, dijo a El Tiempo Latino que la prioridad debe ser proteger a las personas con TPS de ser deportadas, luego luchar por una ley que les dé la oportunidad de optar por un estatus permanente. Explicó que cada 18 meses los beneficiarios del programa deben registrarse, hacer un chequeo criminal, pagar, y aun así la gente está dispuesta a hacerlo.

El director ejecutivo de CARECEN exigió un tratamiento digno y que se respeten los derechos humanos de los migrantes, independientemente de quien gane la elección, pues considera que actualmente se violan los procesos y se maltrata a las personas.

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