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Colombiana pierde bebé al no poder recibir asistencia médica en medio de la pandemia

Claudia Ginestra

Una colombiana de Bogotá, llamada Julieth Cabral, perdió su bebé el 25 de abril de este año en medio de la pandemia del COVID-19 debido a distintos obstáculos que presentó al tratar de acceder al sistema de salud americano. Julieth está en proceso de recibir la residencia americana ya que se casó el 29 de agosto del 2019 con el americano, Domenic Cabral. Sin embargo, al llegar la pandemia, las oficinas de migración cerraron y su proceso se retrasó, por lo tanto, la colombiana no pudo acceder a ningún seguro médico que la ayudara en su proceso de embarazo.

Se suponía que el trámite de migración duraría 2 o 3 meses para poder presentarse a la entrevista, y luego obtener un permiso que finalmente pudiese justificar la residencia permanente. «Pasaron los tres meses, pero luego nos dijeron que serían 8 meses, luego falleció el bebé y desistimos de buscar a migración», dijo la mujer, quien actualmente se encuentra en Boston. Según la última notificación recibida el 8 de octubre de 2019 el proceso de petición ya estaba en proceso. La colombiana se enteró el 23 de noviembre de 2019 que estaba embarazada.

Julieth tenía permiso de estar legalmente en EEUU hasta el 5 de diciembre, pero debido al cierre de aeropuertos no pudo regresar a su país, así que ha tenido que enfrentar el embarazo sin documentos. «Realmente nosotros no tenemos explicación concreta, dicen que los tramites están demorados porque tienen muchos otros casos en cola. Y el tema del COVID-19 también ha influido», dijo Cabral. «Yo estoy atrapada en USA, en este momento, no puedo ejercer un trabajo porque estoy en un proceso migratorio, y no tengo seguro médico por esa misma razón, es difícil sobrellevar esta situación».

La colombiana durante el embarazo intentó contactar múltiples doctores que la pudiesen ayudar. «Me decían que estaban haciendo telemedicina, pero que no estaban aceptando nuevos pacientes. A pesar de que mi embarazo era de alto riesgo según los médicos», dijo. Julieth pasó su embarazo en el pico de contagios por coronavirus en Massachusetts entre los meses de marzo y abril. «Mi esposo es americano, mi hijo fue concebido en EEUU y no entendemos porque no podíamos acceder a la ayuda de salud. No tuve la oportunidad de tener controles o ecografías para chequear la salud de mi bebé, solamente tuve un examen de embarazo», dijo.

El 25 de abril, Julieth fue al médico porque se sentía mal y estaba presentado malestar, y fue cuando recibió la noticia de que su bebé ya llevaba 8 días fallecido dentro de su vientre. «Fue un momento muy duro porque tuve que vivir esto sola, sin mi familia que está en Colombia», dijo con la voz quebrada. «Solo tuve al bebé una hora en mis brazos. No me pude ni despedir ya que por los protocolos de COVID-19 no podía estar más tiempo con él», dijo.

La colombiana tiene otro hijo de 11 años llamado Thomas Cabral y lo considera el héroe de la familia en esta historia. «Mi hijo fue muy fuerte y valiente. El siempre soñó con tener un hermanito, pero a pesar de la tristeza, logró darnos ánimos, y él también pudo culminar sus estudios con éxito», contó.

Al parecer Julieth está embarazada de nuevo, pero ha estado sangrando, y está tratando de que la atiendan para revisar el estado del bebé. «Cuando finalmente me dieron una cita, me dijeron que ya no podría ser ya que no tengo un médico primario», agregó.

Para la recién casada es vital que las latinas que estén pasando por esta situación alcen su voz. «Muchas personas como yo pueden estar pasando por esta situación y merecemos alzar nuestra voz sobre lo que está pasando», aseguró. «Es el momento de hablar y decir que tanto nos duelen estas experiencias para que las cosas cambien, quisiera que se compadezcan de lo que muchas mujeres estamos viviendo. No callen el dolor».

Ante esta experiencia, la latina considera que se está olvidando el objetivo del sistema de salud el cual es mejorar la vida de los seres humanos. «La salud no se trata solo de evitar la muerte e ir cuando ya tienes una emergencia. Parece que el dinero es lo que importa y no salvar vidas», dijo. «El verdadero virus es la forma como comercian, hacen mercadeo y transacciones con nuestras vidas y nuestra salud».

En esta crisis mundial es todo un reto ser padre. «Nos enfrentamos a nuevos peligros. Hace unos años, tal vez, no hubiésemos vivido esta situación, pero desde que el COVID-19 apareció en nuestras vidas un nuevo mundo llegó a nosotros. Tenemos que ser fuertes si queremos sacar una nueva generación. Tenemos que luchar con los peligros de los que dicen protegernos», aseguró Julieth.

Hasta ahora, la colombiana no ha podido tener acceso a una consulta psicológica que la ayude a superar esta etapa traumática. «Este es un testimonio que puede inspirar a otras mujeres a alzar su voz», dijo. «De todo esto, solo me quedé con un pañuelo nuevo de mi hijo fallecido», finalizó la colombiana, visiblemente conmovida, mientras señalaba un pañuelo blanco envuelto en una cinta verde.

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