El ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, anunció que el Gobierno se encuentra en conversaciones con las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) para posponer el pago de los vencimientos de la deuda de su país de USD 44 mil millones con el organismo multilateral.

Esta deuda de Argentina corresponde a un préstamo firmado por el país en el año 2018 y que debe ser cancelado entre 2021 y 2022, sin embargo, el ministro Guzmán informó que están conversando con el organismo internacional para aplazar estos vencimientos.

Mediante una conferencia de prensa, el ministro también anunció que enviará un proyecto de sostenibilidad de la deuda.

En el caso del FMI, un aplazamiento implicaría tener que cambiar el programa firmado por el gobierno argentino durante el mandato de Mauricio Macri por otro que permita el retraso mencionado por el ministro.

Este acuerdo puede ser de facilidades extendidas que habilita a un pago a 10 años en lugar de 2, pero, a cambio, incluye reformas estructurales que el país deudor debe cumplir.

El FMI es acreedor privilegiado, carácter otorgado por todos sus países socios, incluyendo Argentina, por eso no se le puede eliminar ninguna deuda, a diferencia de lo que pudiese ocurrir con el mercado de la deuda privada.

Hasta ahora, no existe una fecha formal para una misión del Fondo al país, no obstante, hubo asiduos contactos entre el Gobierno, el presidente Alberto Fernández y el ministro Guzmán, con la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva y el staff que conduce Alejandro Werner.

El FMI colocó a Argentina en el grupo de economías que soportan tensiones y pueden afectar la estabilización global.

El organismo vaticinó para América Latina un crecimiento de aproximadamente 1,6% en 2020, impulsado por la expansión de 2,2% proyectada para Brasil.

El organismo también precisó que en el caso de las economías avanzadas, se proyecta que el crecimiento se desacelere levemente, es decir, de 1,7% en 2019 a 1,6% en 2020 y 2021.

Es importante destacar en este punto, la previsión de un descenso en el crecimiento de Estados Unidos a medida que se disipa el estímulo fiscal, desde un 2,3% de expansión en 2019, a un 2% en 2020, y 1,7% en 2021.

El FMI enfatizó que los mercados emergentes y en desarrollo experimentarán un repunte del crecimiento de más de 3% en 2019 a más del 4% en el 2020 y 2021, lo que significaría un recorte a la baja del 0,2% en todos esos años.

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