El gobernador de Massachusetts, Charlie Baker, ha ordenado este martes una prohibición temporal de venta de productos de vapeo por cuatro meses, en un intento (el más firme, quizás) por abordar lo que llamó una emergencia de salud pública.
La prohibición de aplicará a la venta de cigarrillos electrónicos de tabaco y de marihuana también, según explicó Baker. Su medida responde a un incremento de enfermedades ocasionadas por estos productos, que se desató en el estado recientemente.
Su administración hizo hincapié en que la prohibición es una pausa para permitir que la comunidad médica y los funcionarios federales tengan tiempo para investigar qué está impulsando el aumento de las enfermedades, que han causado nueve muertes y 530 casos en todo el país. Funcionarios de Massachusetts han reportado 61 posibles casos en el estado a partir de esta semana, incluso entre adolescentes, un aumento de los 38 de la semana pasada.
Es una crisis nacional. A principios de este mes, Nueva York y Michigan prohibieron la venta de cigarrillos electrónicos con sabor, y en junio, San Francisco se convirtió en la primera ciudad importante del país en prohibir la distribución o venta de cigarrillos electrónicos.
Pero más allá de la prohibición temporal, que busca estudiar un poco la situación y posibles soluciones, la administración de Baker también está sopesando si debe presentar más regulaciones o una legislación.