No ha sido la mejor temporada de Chris Sale. Vaya, que probablemente haya sido la peor de su carrera, hasta ahora. Nunca ha terminado con una efectividad de 4.40, como la que ahora exhibe, y su récord es negativo.
Pero los Medias Rojas son mejores con él a bordo que sin él. Eso está claro. Por eso hay alarmas encendidas, ahora que el derecho va rumbo a la clínica de James Andrews, el reputado cirujano, autor de incontables cirugías Tommy John y otras operaciones semejantes.
Sale tiene una inflamación en el codo izquierdo, remanente de su más reciente apertura. Ese día ponchó a 12 hombres en seis innings y dos tercios, y aunque se fue sin decisión, ayudó a que Boston se llevara la victoria sobre los difíciles Indios.
La tropa que dirige Alex Cora comienza la semana con cinco triunfos consecutivos. Aprovechando por fin un calendario benevolente, se dispone ahora a recibir a los Filis. David Price soltó el brazo el fin de semana y está más próximo a regresar al roster activo. La lucha por el wild card es cuesta arriba, pero sigue viva.
Perder a Sale sería perder a un pitcher con el potencial de ser el número uno de la Liga Americana en sus buenos días. Acaba de superar los 2.000 ponches en su carrera y lo hizo con apenas 30 años de edad. Ningún lanzador en la historia lo ha hecho tan rápidamente como él. Su presencia es necesaria en la recta final, tanto como recuperar la consistencia perdida.
“Es necesario hacer más exámenes”, declaró Dave Dombrowski este fin de semana a la agencia The Associated Press y otros medios de comunicación. “Estamos en una situación en la que no sabemos qué va a pasar”.
El gerente general y posiblemente todos los aficionados saben lo que significa enviar a un pitcher a verse con Andrews. Muchas estrellas le deben a su capacidad el haber tenido trayectorias mucho más largas y fructíferas. Pero también es innumerable la cantidad de torneos que se han visto truncados por su diagnóstico y la sugerencia de someterse al bisturí.
Sale admitió este domingo que el asunto le ronda la cabeza y le abruma. Cora sostuvo lo obvio: “Alguien tendrá que dar un paso al frente y hacer las cosas”.
Por ahora es solo una inflamación, que le tiene desde este sábado en la lista de lesionados. Pero todas las alarmas están encendidas en Boston, con mucha razón.