Los Medias Rojas no sabían hace una semana si serían compradores o vendedores en el período de cambios en la MLB, que llegará a su punto culminante este 31 de julio. Siete juegos después, el panorama finalmente está claro. Hay que comprar.
“Todos necesitan sumar ayuda”, resumió el manager Alex Cora, en la rueda de prensa realizada por la noche en el Fenway Park.
Cora pensaba distinto, hace días. Tras la adquisición de Andrew Cashner para la rotación y la inminente incorporación de Nathan Eovaldi, que ya es parte del bullpen, decía que estaba listo para enfrentar la recta final. Algunos altibajos después, volvieron las dudas.
Cinco triunfos en siete juegos ante los más enconados rivales de la división, los Yanquis y los Rays, han hecho milagros en Boston. No hablemos ya de la forma en que el equipo remató.
Las 44 carreras anotadas ante Nueva York representan un récord en la historia de las confrontaciones entre ambas divisas. Jamás una de las dos escuadras había pisado tantas veces el plato ante la otra en una serie de cuatro encuentros. El descontrol de Chris Sale este domingo y el tropiezo después de tres victorias al hilo no empañan el balance.
La pelea por el comodín está abierta. Los patirrojos comienzan la semana a solamente un juego del wild card y sin rubor para aceptar el envite.
“Lo que queremos es estar allí, en los playoffs”, apuntó Cora. El camino de vuelta a la Serie Mundial también puede empezar por la puerta de atrás.
Un reporte de ESPN aseguró que la oficina bostoniana está lista para hacer al menos una adquisición de gran envergadura de aquí al miércoles, especulando con el nombre del cerrador puertorriqueño Edwin Díaz, de los Mets.
Lo único seguro es que hay que comprar. Comprar para mejorar.