Como parte de las políticas de inmigración dispuestas por la Administración de Donald Trump, y como también lo anunció el Presidente la semana pasada, una serie de redadas contra inmigrantes fueron programadas para ser llevadas a cabo el pasado domingo. Afortunadamente, en Massachusetts no se presentó ningún inconveniente con las autoridades.
En respuesta a la promesa del gobierno nacional de dar inicio a las redadas realizadas de parte de los funcionarios de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos este fin de semana, hubo docenas de mítines el viernes y el sábado en Massachusetts. Los políticos se prepararon para los posibles acontecimientos informando a los residentes de sus derechos, y la comunidad de inmigrantes también estuvo alerta.
ICE había anunciado que abordaría a unos 2000 inmigrantes indocumentados en 10 ciudades principales, sin embargo Boston no estaba en la lista. De igual manera, la Oficina de Desarrollo de Inmigrantes de la ciudad envió un correo electrónico a unos 280 socios comunitarios antes del fin de semana, describiendo los derechos y prometiendo hacer todo lo posible para proteger a los miembros de la comunidad inmigrante.
Hubo intentos fallidos de redadas en Nueva York, y ninguna persona fue arrestada; en ciudades como Atlanta, Chicago y New Orleans tampoco presentaron inconvenientes.
«En Lawyers for Civil Rights, creemos firmemente que el objetivo de las redadas de inmigración, ya sean reales o amenazas, es hacer que la vida de las familias y niños inmigrantes sea insostenible. El gobierno federal está infligiendo terror, miedo, crueldad y brutalidad a las familias y los niños», le dijo a Patch el abogado Ivan Espinoza-Madrigal, de Lawyers for Civil Rights.