Debido a las amenazas que viven los inmigrantes actualmente en los Estados Unidos, el Alcalde Marty Walsh decidió, en 2017, crear un fondo de ayuda legal para inmigrantes junto a la Corporación de Asistencia Legal de Massachusetts (MLAC) y el Instituto de Reformas de leyes en Massachusetts (MLRI).
Originalmente diseñado como un programa piloto de dos años, el Fondo demostró que los residentes de Boston son quienes más lo usan, de las 27 ciudades y pueblos atendidos por el Fondo de Defensa Legal.
La alcaldía de Boston incluyó en su presupuesto del próximo año fiscal $50.000 destinados para este fondo, cuyo objetivo es proteger y defender a sus numerosas comunidades de inmigrantes, refugiados y personas con un estatus migratorio temporal, incrementando de esta manera el acceso a la educación y servicios legales.
Fondo de defensa legal de inmigrantes
El fondo ha sido patrocinado por la Fundación de Inmigrantes y Refugiados (GCIR), una red nacional de fundaciones que trabajan en temas relacionados con la integración de inmigrantes, así como por aportaciones de socios filantrópicos, corporativos y legales locales. Las Fundaciones locales y socios corporativos que aportan a la iniciativa incluyen: Barr Foundation, la Fundación de la Familia Klarman, Boston Foundation, la Fundación de la Familia Fish, la Fundación Herman y Frieda L. Miller, Foley Hoag, Mintz Levin y la Fundación Hyams.
Este es un esfuerzo en defensa de los inmigrantes que a través de sus contribuciones culturales, sociales y económicas a la ciudad, los inmigrantes juegan un papel esencial en la vida cívica de Boston. Los Bostonianos nacidos en el extranjero representan el 28.4% de la población de la ciudad y casi la mitad de los niños de Boston menores de 18 años viven con al menos un padre nacido en el extranjero. Además, los inmigrantes generan casi una cuarta parte de la producción económica en el condado de Suffolk. En el 2014, los inmigrantes contribuyeron $ 2.3 mil millones de dólares a la economía regional, generando más de $ 116.1 millones de ingresos fiscales estatales y locales y aproximadamente alrededor de 15,000 empleos. Además, una alta proporción de Bostonianos nacidos en el extranjero son dueños de negocios propios los cual ha sido de contribución para la ciudad.