Comenzar a la semana con un viaje al pasado es grato, cuando se trata de un recorrido que permite recordar lo mejor de 2018, aquellos Medias Rojas que eran capaces de voltear diferencias ante el más poderoso de sus rivales.
El doblete del curazoleño Xander Bogaerts para empatar las acciones y el sencillo de Michael Chavis que empujó dos más, coronando un tercer inning de seis carreras, proporcionó el vehículo para ir este lunes en busca de esas memorias. A pesar de medirse con Frankie Montas, que ha sido este año el abridor más confiable de los difíciles Atléticos de Oakland, a pesar incluso del patinazo inicial del Eduardo Rodríguez, la asistencia salió feliz del Fenway Park.
El público tuvo razones para aplaudir. Bogaerts está encendido y Chavis gusta cada día más, no importa dónde juegue, pero también regresó el lastimado J.D Martínez, que empujó dos carreras, y el apagado Jackie Bradley Jr. pudo, por fin, ser parte de la fiesta con un sencillo empujador, toda una rareza para él en lo que va de 2019.
Siempre es una buena noticia que el bullpen complete 5.1 entradas en blanco. No ha sido la falta de Craig Kimbrel y Joe Kelly lo que ha causado los problemas del primer mes. Falta sí que la rotación logre la consistencia que ni siquiera esta vez pudo aportar Rodríguez, luego de una mejoría reciente. Y falta, claro, que regresen los bates del idílico pasado.
Mookie Betts va poco a poco tomando nivel. Rafael Devers aún no aporta extrabases, pero está embasándose. Chavis está tapando los huecos generados por lesiones.
Falta todavía. Aunque la fanaticada parezca contenta simplemente con ganar y lo manifestara con palmas de elogio a Rodríguez, por ejemplo, aunque éste no pudiera completar los cinco actos. Falta, sí. Pero siempre es bueno viajar a un pasado mejor, sobre todo si, por ser tan reciente, asoma la idea de que es posible vivir aquello otra vez.