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Debut de Vladimir Guerrero hijo confirma el comienzo de una era

La esperada llegada a las Grandes Ligas de Vladimir Guerrero hijo es la confirmación de una nueva era para el beisbol latinoamericano.

El antesalista de los Azulejos de Toronto fue llamado este viernes de Triple A, donde demolía el pitcheo contrario. Ya en 2018 había demostrado que estaba listo para esta prueba, pero los canadienses prefirieron esperar, para conservar un año adicional de control sobre su contrato. Una inoportuna lesión en los entrenamientos primaverales les ayudó en ese cometido.

De Guerrero se dicen grandes cosas. Es el prospecto número uno del beisbol, de acuerdo con Baseball America y MLB Pipeline, sitio de MLB.com destinado al talento emergente. Tiene el poder de su padre, su misma capacidad atlética, con un brazo potente que semeja el del viejo Vlad y el añadido de la disciplina en el home, que su progenitor nunca tuvo.

Su estreno ocurre apenas meses después de la entronización del papá en el Salón de la Fama de Cooperstown.

Este no es el único caso, en medio de un relevo generacional en el que se repiten los apellidos. Y estos jóvenes que hoy saltan al terreno están enseñando que son dueños de un futuro brillante.

Pasa con Adalberto Mondesí, hijo del ex slugger Raúl Mondesí, dueño de las paradas cortas de los Reales de Kansas City. También con Fernando Tatís Jr., torpedero de los Padres de San Diego, cuyo padre repartió batazos en las Mayores entre 1997 y 2010. Ambos son dominicanos, como Guerrero.

Pasa también con Dereck Rodríguez, de buen desempeño como abridor de los Gigantes de San Francisco desde el año pasado, descendiente directo del gran Pudge Rodríguez, miembro puertorriqueño del pabellón de Cooperstown. Y hasta ocurre con el venezolano Ronald Acuña Jr., con la única diferencia de que su homónimo progenitor no pudo superar las granjas, a pesar de haber sido un importante prospecto hace un par de décadas.

La sangre nueva se adueña de la gran carpa, ahora para formar dinastías. Es sangre latinoamericana, y tiene el linaje y el potencial como para marcar una era.

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