Darwinzon Hernández dio en marzo una clara muestra de lo que es capaz de hacer cuando está sobre el montículo. Durante seis presentaciones, en las que sumó 11 innings, ponchó a más de un hombre por entrada y lució una recta explosiva, que llega al home a más de 97 millas por hora.
El zurdo venezolano fue enviado a Triple A antes del Día Inaugural, aunque el manager Alex Cora admitió que se lo pensó. Durante días, la prensa de Boston especuló con la posibilidad de que el pitcher nacido en Ciudad Bolívar pudiera hacer el equipo grande.
El anhelo de Hernández se cumplió este martes. Finalmente fue llamado a las Mayores y se estrenó en la doble cartelera contra los Tigres de Detroit.
Las lesiones han cambiado parte de los planes de Cora y de la oficina. Media docena de jugadores ha llegado de Pawtucket desde la semana pasada. Pero el detalle más resaltante tiene que ver con los tres que dieron el salto para hacer su estreno.
Hernández, el también serpentinero Travis Lakins y el infielder Michael Chavis se han puesto la casaca de los Medias Rojas para hacer su ópera prima en medio de la crisis de resultados, ahondada por los problemas físicos de jugadores como Nathan Eovaldi, Dustin Pedroia y Eduardo Núñez.
Los bostonianos apenas emplearon a tres peloteros sin experiencia previa en la gran carpa en todo 2018. Tres para una zafra completa. Y en tan solo cinco días ya igualaron esa cantidad, cuando restan todavía más de cinco meses de calendario.
Los tres recién llegados son parte del futuro de los Medias Rojas. Cora espera que sean también parte del presente y una solución de continuidad ante tan molestos e inesperados problemas.