Boston llegó el viernes a Tampa Bay para disputar una serie crucial en este comienzo de temporada, con el peor récord de la división, con la baja de Dustin Pedroia y recién barridos en Nueva York. Con el orgullo herido y un futuro incierto, a pesar de ser abril, había que demostrar pronto qué queda del equipo que ganó la pasada Serie Mundial. Y tocaba hacerlo ante la escuadra con mejor récord este año.
El balance de tres días no pudo ser mejor. A pesar de nuevas lesiones, que sacaron de juego a Eduardo Núñez y Nathan Eovaldi, un elevado de sacrificio del puertorriqueño Christian Vázquez en el décimo inning y el hermético cierre de Ryan Brassier este domingo permitieron completar una barrida sobre los Rays, un escobazo que permite soñar otra vez.
Los Medias Rojas empiezan esta nueva semana todavía con récord negativo. Pero la inician con solamente cinco juegos de desventaja respecto al primer lugar, en lugar de aparecer a 11, en caso de haber sido ellos los barridos.
Dos de sus abridores, el venezolano Eduardo Rodríguez y David Price, suman ya salidas consecutivas de buen talante. Mookie Betts, el Jugador Más Valioso de la zafra anterior, duplicó con el madero en cada una de las fechas transcurridas entre viernes y domingo, anotando tres veces y aportando doble, jonrón y cuatro sencillos. El panorama parece cambiar.
“Ahora toca ir a nuestro hogar y seguir mejorando”, exclamó el manager Alex Cora. “Si continuamos haciéndolo, vamos a estar en gran forma”.
El próximo capítulo se disputará en el Fenway Park y constará de 10 compromisos. Será una larga estadía en casa, el sitio perfecto para proseguir en esta levantada que empezó en St. Petersburg.
A pesar de las bajas recientes y de perder a Blake Swihart, Boston está de nuevo en carrera.