La serie que desde este viernes disputan los Medias Rojas en la Bahía de Tampa, contra los Rays, cobra mayor importancia que la habitual, pues Boston se juega muchas cosas contra los líderes de la División Este, incluso si se admite que apenas estamos en abril.
La tropa que dirige Alex Cora tomó un día de descanso después de ser barrida en Nueva York por los Yanquis, para caer a 6-12, último lugar de la llave oriental. Únicamente los Reales de Kansas City tienen un peor registro en la Liga Americana, con 5-12 antes de la jornada.
Los Rays son todo lo contrario. Es el equipo con más victorias y también el que tiene menos derrotas en las Grandes Ligas. Con un presupuesto limitado, una inteligente manera de llevar los encuentros por parte del manager Kevin Cash y el mejor staff de lanzadores, los floridanos lucen como se veían los Medias Rojas hace un año exacto, en su ruta a conquistar la Serie Mundial.
MLB.com nos recuerda algunas causas del inesperado bajón de Cora y los suyos: el antesalista dominicano Rafael Devers tiene apenas 2 empujadas en 19 compromisos; el OPS de Mookie Betts es de .676, solamente; Eduardo Nunez, Jackie Bradley Jr., Steve Pearce y Dustin Pedroia tienen averages por debajo de .200 y Pedroia acaba de ser puesto en la lista de lesionados de 10 días, con una irritación en la rodilla operada en 2018.
El pitcheo, sin embargo, sigue siendo el gran problema. Los bostonianos han anotado 77 veces hasta ahora, contra 90 de Tampa. No es una diferencia muy grave. En cambio, sus lanzadores han recibido 119 rayitas, contra 49 de los sureños. Ese sí es un margen abismal.
David Price lanzó la última voz de alarma, en declaraciones al diario Boston Globe: “Si no empezamos a jugar mejor, J.D. Martínez, Mookie Betts y quizás yo mismo seamos cambiados. ¿Qué somos, últimos en el ranking de talento en las Ligas Menores? Sí, somos últimos. Si no mejoramos, Mookie Betts será cambiado, también J.D. Martínez. Durante un tiempo todo será muy duro aquí”.
No son las palabras que se esperarían leer a menos de seis meses del triunfo en la Serie Mundial. Así de feas están las cosas con los patirrojos.