El 1 de abril de 2020 se realizará el vigésimo cuarto Censo de Estados Unidos, un conteo nacional que se hace cada diez años en el país.
El resultado que arroje este gran proyecto puede determinar la representación política de cada estado y posterioremente cómo se distribuirán los fondos federales que corresponden a las áreas como la educación pública, vivienda y programas de salud.
El alcalde Martin Walsh, líderes de organizaciones sin fines de lucro y miembros de la comunidad, anunciaron el lanzamiento de una campaña de divulgación de un año para garantizar un recuento justo y completo en el Censo de EE. UU. de 2020.
«Hemos escuchado amenazas de Washington de usar el Censo de 2020 como otra arma para intimidar a los residentes y debilitar nuestra democracia», dijo el alcalde Walsh. «Esto es inaceptable en un momento en que nuestra representación y fondos federales están en juego».
La misión de esta campaña es garantizar que todos los residentes de Boston estén al tanto del censo que se aproxima, sepan por qué es importante y estén preparados para participar.
El Censo del próximo año enfrenta desafíos sin precedentes, que incluyen una importante falta de financiamiento de la Oficina del Censo de los EE. UU., las encuestas digitales y la posible inclusión de una pregunta sobre ciudadanía.
A pesar de la cantidad de recursos federales que hay en juego, muchas poblaciones son difíciles de incluir en el conteo que se realiza en Massachusetts. Esto se debe a la población inmigrantes recientes, inquilinos, estudiantes universitarios y otras poblaciones difíciles de contar. Boston es la novena ciudad más difícil de censar entre las 100 ciudades más grandes del país, según un informe reciente de los Indicadores de Boston y la Fundación de Boston.