Decenas de residentes de East Boston se vieron obligados a evacuar el viernes debido a un devastador incendio de 9 alarmas que ocurrió en la calle Bennington. Dos días después falleció una persona en otro incendio en Ashland, y este miércoles, una casa en Revere se quemó. El 11 de marzo, otras dos personas resultaron ser víctimas fatales de las llamas en Wellfleet, MA.
No es casualidad. De acuerdo con datos del Departamento de Bomberos de Boston, marzo fue el mes que tuvo el segundo número mayor de incendios, en promedio, entre 2015 y 2017, después de enero. Y en marzo de 2017 se registraron un total de 1,676 incendios de edificios o viviendas, más que cualquier otro mes en ese año.
Durante meses de invierno hay más chances de que ocurran este tipo de incidentes porque las personas están más tiempo dentro de espacios, con la calefacción encendida, haciendo actividades como cocinar o fumar. Pero, ¿por qué marzo? Algunas posibles causas apuntan a que ya está acabando el invierno y más sistemas de calefacción (o de alarmas) tienen probabilidades de dañarse tras estar activos por meses, o que se acaba el presupuesto familiar de calefacción y las familias recurren a los calefactores portátiles (una fuente común de incendios).
Sea cual sea la causa, esto puede ser un recordatorio para que estemos alertas de que los detectores de humo estén funcionando correctamente, y tengamos extra cuidado cuando estemos haciendo actividades que involucren fuego o utilizando artefactos que generen calor.