Un día después de que el presidente Trump declarara una emergencia nacional, la designación ha sido acosada por desafíos políticos y legales.
Los demócratas calificaron la declaración de Trump como la evidencia de que es un presidente corrupto, que finalmente ha ido demasiado lejos. Por ello se comprometieron en detenerlo cuanto antes. Mientras que algunos republicanos aseguraron apoyar su propuesta.
Otros por su parte expresaron su desaprobación, temiendo que la medida sentaría un precedente no deseado o privaría a otros proyectos de los fondos necesarios.
Incluso en su declaración, Trump afirmó que esperaba ser enjuiciado y por eso se anticipó ante la Corte Suprema para que sean ellos quienes decidan en última instancia que hacer en el caso. Sin embargo, en una conferencia de prensa este viernes, Trump trató de justificar la acción ejecutiva con la esperanza de cumplir una promesa de campaña que le ha eludido durante dos años.
Para el sábado, la declaración había desencadenado al menos una protesta en Nueva York. Mientras que varios grupos prometieron celebrar más protestas en todo el país el Día de los Presidentes.
Con información de The Washington Post