Róbinon Canó, de 33 años, fue firmado por los Marineros el 12 de diciembre de 2013, para transformar el equipo en un monstruo ganador, pero lo ha vuelto lo contrario, una víctima indefensa. Y le pagan 240 millones de dólares hasta 2023.
En la inauguración de 2014 lo ovacionaron y aclamaron en Safeco Field, pero al final de la 2015 lo despidieron con pitas y abucheos. Canó tiene las condiciones para ser brillante, pero no le agrada jugar al beisbol. Mariano Rivera lo sufrió cuando estaban juntos con los Yankees, y lo dice en su libro “The Closer”… “Canó no se entrega al ciento por ciento en el terreno, no se da al máximo para tratar de ser el mejor. No le veo la pasión que se encuentra en otros peloteros de élite”.
El nuevo mánager, Scott Servais y su coach, Tim Bogar, se reunirán con Canó en los entrenamientos de Peoría Arizona, para exigirle que asuma responsabilidades.
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