COMPARTE

Este lunes, la Federación Uruguaya de Futbol dio a conocer la mala noticia de que Walter Ferreira, quien fuera el kinesiólogo de la selección nacional, había perdido la vida a los 64 años de edad.

Durante varios años, Ferreira luchó contra la terrible enfermedad del cáncer, la cual en los últimos días lo debilitó a tal grado que lo llevó a permanecer varios días internado en el hospital, en donde finalmente falleció.

Una de las personas más afectadas por el deceso del kinesiólogo fue Luis Suárez, quien a través de su cuenta de Twitter, expresó sus condolencias a la familia del terapeuta.

Ferreira era más que un amigo para Suárez. “Mano Santa”, como los futbolistas llamaban a Walter, por su acertada forma de curar lesiones, fue quien logró que el delantero del Barcelona pudiera jugar en la pasada Copa del Mundo, pese a que su estado de salud estaba en juego.

Semanas antes del arranque del Mundial, Luis Suárez ingresó al quirófano para tratar una lesión en uno de los meniscos, lo cual indicaba que el jugador muy probablemente se perdería la justa.

Entonces apareció Ferreira, quien como por arte de magia, hizo de las suyas, trabajó con el atacante y logró que éste pudiera aparecer en las canchas de Brasil en el segundo encuentro de los charrúas en la fase de grupos.

Lo que muy pocos saben es que Ferreira, quien desde entonces ya había iniciado su lucha contra el cáncer, decidió suspender su tratamiento para dedicarse por completo a la recuperación total de Luis Suárez.

El kinesiólogo pasaba todas las tardes en casa de Luis para hacer ejercicios de rodilla, es por ello que cuando Uruguay enfrentó a Inglaterra y Suárez marcó dos tantos, éste corrió a la zona técnica para celebrar el logro con Walter.


www.diariorepublica.com

COMPARTE
ÚLTIMAS NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *