“La gran ola de Kanagawa”, también conocida simplemente como «La gran ola» es probablemente la obra más famosa y reconocible del arte japonés en todo el mundo. Su autor, el legendario Katsushika Hokusai, la estampó con madera entre 1830 y 1833 cuando tenía más de 70 años de edad, y es el primer trabajo de su serie “Treinta y seis vistas del monte Fuji”.

A partir del 5 de abril, podremos admirar esta estampa en el Museo de Bellas Artes de Boston (MFA), en el marco de una exhibición de arte japonés que integra más de 230 obras procedentes de siete décadas de carrera de Hokusai, incluyendo libros ilustrados, grabados, pinturas de gran escala y dibujos.

La exposición ha sido cuidadosamente preparada por varios años, y está constituida exclusivamente por obras de la colección del MFA, que se enorgullece de tener la más grande recopilación de obras de arte japonés fuera de Japón. Recientemente la exhibición estuvo de gira por varias ciudades del país nipón.

“La gran ola” representa una tempestad en alta mar en el momento en que la cresta de una ola está a punto de romper sobre la barca de unos pescadores, y justo en el centro y al fondo se ve el monte Fuji, un lugar sagrado en Japón. No está claro si los perscadores van a llegar a casa con vida, aunque algunos expertos creen que la presencia del Monte Fuji simboliza que están protegidos.

El grabado habrá que buscarlo con detenimiento en la galería, porque es más pequeño de lo que parece: más o menos tiene el tamaño de una hoja tamaño oficio (Legal size).

Del molde utilizado se realizaron varias miles de copias, muchas de las cuales llegaron a manos de coleccionistas europeos. De este modo, varios museos conservan ejemplares de la obra. Los expertos dicen que el Museo Británico y el Museo Metropolitano de Nueva York tienen las representaciones más exactas. El MFA clama que también tiene una de las mejores.

Katsushika Hokusai (1760–1849) fue el primer artista japonés en ser reconocido internacionalmente. Autor de una obra inmensa y variada, se dedicó a representar la vida diaria de su población, con una gran exactitud y sentido del humor, así como también paisajes que mezclan la realidad con la fantasía.

Hokusai también fue conocido como un extravagante que usó varios nombres a lo largo de su carrera profesional: Shunro, Sori, Kako, Taito, Gakyonjin, Iitsu y Manji son algunos de ellos.

La exhibición estará activa en el MFA hasta agosto de 2015.

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