El City, que partía con dos puntos de ventaja sobre el Liverpool, dependía de sí mismo para hacerse con la liga dos temporadas después de su último título, y logró su objetivo con un partido plácido en el que el francés Samir Nasri adelantó a los locales poco antes del descanso y que sentenció el belga Vincent Kompany.
Los de Pellegrini cierran el torneo con 86 puntos, mientras que los “reds” se quedaron con 84 tras ganar al Newcastle (2-1) y el Chelsea de José Mourinho, que venció al Cardiff (1-2), cerró el torneo en tercera posición, con 82 puntos.
En el Etihad Stadium, Pellegrini alineó a sus mejores futbolistas disponibles para competir en el duelo que les tenía que asegurar la liga, incluido el argentino Sergio Agüero, que reapareció a pesar de que arrastraba molestias musculares en los últimos días.
A pesar de esos problemas físicos, el chileno no quería renunciar a su principal referencia en el ataque, el futbolista que aseguró el primer título del City en 40 años hace dos temporadas con un gol ante el QPR en el último minuto del encuentro que cerraba el campeonato.
Los “citizens” solo necesitaban esta tarde un punto ante el West Ham, un equipo con todo el trabajo ya hecho esta temporada.