Gladys Vega, directora ejecutiva de la Colaborativa de Chelsea, vivió uno de los momentos más angustiantes en su lucha en pro de los derechos de los inmigrantes en este país cuando fue arrestada y llevada a la cárcel tras protestar frente al Centro de Detenciones del Distrito de Suffolk.
Ella, junto a 350 personas se reunieron el pasado 17 de abril para protestar pacíficamente contra el Gobierno Nacional por las deportaciones de inmigrantes que ha habido durante el último año. Durante la protesta 19 personas, incluida Vega, fueron arrestadas y llevadas a la cárcel.
“Fueron ocho horas las que estuve en la cárcel. Se me rompió el corazón ver las condiciones infrahumanas a las que tienen que ser sometidos las personas inmigrantes que pasan más de un año en las celdas, mientras son llevados a sus países de origen”, aseguró Gladys.
Junto a Gladys otras 10 mujeres fueron arrestadas durante la protesta, cuatro de ellas trabajadoras de la Colaborativa. “Nosotras estábamos tranquilas porque sabíamos que tarde o temprano nos iban a soltar. Sólo pensábamos en la experiencia tan amarga que tienen que vivir familias enteras de indocumentados. La cárcel no tiene agua, ni papel higiénico, hay cámaras hasta en los baños, no sabes si está haciendo sol o ya es de noche. Es triste que traten como criminales a las familias indocumentadas”, enfatizó.
La protesta hizo parte de una campaña nacional con el objetivo de presionar al presidente Obama para frenar las deportaciones de indocumentados. Según Gladys en el estado de Massachusetts las deportaciones de indocumentados son altas y a los inmigrantes sólo se les ve como personas buenas para limpiar y para servir, pero no para tener papeles y poder progresar en este país.
Ella, junto a la Colaborativa de Chelsea, ayudan a la comunidad inmigrante sin importar el origen y ni la situación migratoria. “Tenemos programas de derecho laboral, donde ayudamos y asesoramos a hombres y mujeres que han sido víctimas de abuso en sus sitios de trabajo. Así mismo, contamos con un comité de padres para promover que los niños y jóvenes sigan estudiando y puedan finalizar sus estudios”.
“Nuestra responsabilidad es grande. Tenemos que velar por la seguridad y los derechos del 63% de los inmigrantes que en este momento viven en Chelsea, y por el 82% de los estudiantes hijos de inmigrantes que estudian en las escuelas”, concluyó Gladys.
Ese deseo y necesidad por ayudar a los inmigrantes en Estados Unidos surgió cuando ella tenía 9 años de edad, sus padres se divorciaron y decidieron venirse a vivir al estado de Massachusetts. En esa época, según Gladys, había muy pocos latinos, la mayoría eran de Puerto Rico, su país natal, pero nadie hablaba español. En el colegio la veían y la trataban como una “campesina” por no saber inglés. Tiempo después empezaron a llegan muchas niños centroamericanos al salón de clase. Ahí fue cuando empezó a sentirse identificada y vio la necesidad de comenzar a trabajar por los inmigrantes.
Gladys Vega es una líder dentro de la comunidad inmigrante. Ha vencido, junto a sus compañeros de la Colaborativa, diferentes obstáculos logrando que más derechos sean otorgados a los indocumentados en Estados Unidos.