A menos de un año del ataque terrorista en la línea final del recorrido del maratón de Boston cuando miles de personas rindieron tributo a sus víctimas construyendo un santuario con zapatos de correr, mensajes y camisetas, con tristeza reportamos que esta semana por otras razones, se construye otro santuario a pocos metros en la misma calle: Boylston Street.
El lugar del nuevo santuario es la estación de bomberos Engine 33 Fire Station en Boylston street, la cual es la más antigua y emblemática de esta ciudad y de donde salieron llenos de energía para cumplir con su deber más de 150 bomberos (en inglés firefighters, “luchadores contra el fuego” que nos gusta más) el miércoles a apagar un incendio.
Por razones de clima -ya que habían vientos de 20 millas por hora- este fuego terminó siendo un infierno en el cual perdieron la vida trágicamente los firefighters Edward Walsh y Michael Kennedy.
Esta estación aparece en muchas fotos tomadas durante el maratón del año pasado no solo por su cercanía a la línea final sino por la inmediata y eficiente asistencia que prestaron todos sus integrantes a los maratonistas.
Lo que le añade mas simbolismo a este drama, es que firefigheter Michael Kennedy uno de los que perdiera la vida cumpliendo con su deber el miércoles en Back Bay, estaba entrenando para competir en unas cuantas semanas en el maratón de Boston.
Nuestras condolencias desde lo más profundo de nuestro corazón a las familias de los muertos quienes han dado su vida por nosotros. Que Dios los bendiga. Boston Strong!