La selección de las barras y las estrellas, como se le conoce al seleccionado de fútbol de los Estados Unidos, se ha convertido en uno de los equipos animadores por excelencia de las últimas copas del mundo. Desde Korea- Japón 2002 han clasificado a cuartos de final, y con el experimentado técnico alemán Jurgen Klinsmann buscarán dar el salto a la excelencia en el mundo futbolístico y avanzar por primera vez a las semifinales de un mundial.

Estados Unidos afronta un mundial en el que sus jugadores viven un entorno atípico. Luego de tener una selección en su mayoría con futbolistas jugando en Europa, sus máximas figuras regresaron a jugar en la MLS.

Clint Dempsey, Eddie Johnson y Michael Bradley son los principales jugadores que han sacrificado su carrera en el fútbol europeo en búsqueda de minutos y competencia para llegar en el mejor ritmo futbolístico a la cita en Brasil. Cabe destacar que todavía se han quedado jugadores importantes en Europa. Jozy Altidore es ejemplo de ello, no disputa una cantidad considerable de minutos pero mantiene su periplo europeo con el Sunderland de Inglaterra.

A estas figuras se les unen Benny Feilhaber, GrahamZusi y Chris Wondolowski, jugadores emergentes y que ya forman parte de la columna vertebral del seleccionado americano. Pero el gran referente y máximo estrella del fútbol estadounidense sigue siendo Landon Donovan.

El jugador del Galaxy de los Ángeles, al inicio de este nuevo periodo mundialista, no fue tomado en cuenta por el seleccionador Klinsmann; las destacadas actuaciones en su club, su jerarquía y la presión de la prensa deportiva del país le valió un nuevo llamado que lo ha aprovechado por completo.

Estados Unidos se ha preparado intensamente para la cita mundialista, y a mediados de enero realizó una concentración de 12 días en tierras brasileñas tomando como “búnker” las instalaciones del Sao Paulo.

Los amistosos previos al mundial también han sido de provecho para Klinsmann, sin embargo los resultados no le acompañaron frente a Ucrania el pasado 5 de marzo, donde perdieron 2-0.

Estados Unidos disputará una cierre final de 3 partidos en 12 días antes de viajar a tierras brasileñas. Esos partidos constituirán la preparación final y servirán para emular en la medida de lo posible la intensidad, de disputar tantos compromisos en tampoco tiempo como se hace en la fase inicial de los mundiales.

La selección norteamericana iniciará a mediados del mes de mayo con sede aun no definida para luego enfrentar a Azerbaiyan, Turquía y Nigeria serán los tres rivales en la denominada “Serie de despedida”, para luego partir a territorio brasileño donde se concentrarán nuevamente en la ciudad de Sao Paulo, donde prepararán su periplo en el difícil grupo G, en el cual se verán las caras frente a Ghana, Portugal y Alemania.

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