EVERETT, MASS. – Margarita Restrepo trabaja limpiando el Hospital de Everett, y pasó meses temiendo por su bienestar y el de sus compañeros de trabajo en medio de la pandemia, pero ahora la incertidumbre y el miedo toman un segundo lugar al convertirse en una de las personas en recibir la vacuna contra el COVID-19 en Massachusetts durante la fase 1 del plan estatal.
«Creo que es un privilegio que esté entre el primer grupo para colocarse la vacuna, porque nos protege a los que trabajamos en la boca del lobo» dijo Margarita, quien lleva ya más de 20 años limpiando el mismo hospital.
Según expertos del hospital Johns Hopkins, la eficacia de la vacuna de Pfizer o Moderna contra el COVID-19, es de un 95 por ciento, y logra proteger en su mayoría a quienes la reciban, en dos fases.
Una de las compañeras de trabajo de Margarita, quien pidió no ser identificada, dijo sentirse invisible como limpiadora en comparación de los doctores y enfermeras que trabajan en el hospital.
«Los de housekeeping no somos contados, somos invisibles pero aquí estamos, somos los primeros que entramos al cuarto para desinfectar, para que entre un doctor con el paciente o para que entre una enfermera, no solamente ellos son visibles, también nosotros contamos,» dijo.
Margarita dice que los primeros meses también se sintió invisible pero nunca con miedo.
«Siempre me enfoqué en mirar hacia adelante, confiando en que se encontraría una vacuna para este virus. Nunca dejé que el miedo me paralizara o se apoderara de mi mente, tomé todas las precauciones posibles y ahora por fin podré sentir un poco de paz» dice Margarita al contar que muchos de sus compañeros temían regresar a casa con sus familias por el miedo a contagiar a sus seres queridos.
Virginia Zamora, la supervisora de housekeeping que trabaja en este mismo hospital, dice estar agradecida por poder protegerse de un virus que ella vió como se ha llevado tantas vidas.
“Estamos aquí muy expuestos y está demás decir que el COVID está diezmando muchas personas. Desearía que la vacuna fuera para todo el mundo pero por el momento estamos agradecidos de que el hospital nos la ofrezca a nosotros” dijo Zamora.
Aunque se temen los efectos secundarios después de colocarse la vacuna, ninguno de los compañeros de trabajo de Margarita ha sufrido algún síntoma grave.
«Cuando me pusieron la primera dosis sentí mucho dolor en los brazos, un dolor como en la garganta y el cuerpo lo sentía raro, sé que es parte de la reacción de la vacuna pero también es parte de la inmunidad que va a recibir mi cuerpo y es por la salud mía, de mi familia y la de todos los que trabajan conmigo“ dijo Meridio Rojas quién también trabaja en el departamento de limpieza del hospital.
Aunque los trabajadores de limpieza están agradecidos y contentos de poder vacunarse, las dudas y el temor de ser los primeros en recibirla siguen estando presentes.
“Me hubiese gustado que yo no fuera de los primeros y que si a otro no le pase nada después de ponérsela, pues yo me la pongo pero por necesidad nosotros hemos tenido que ser ratoncitos de laboratorio” agregó Rojas.
Margarita recibió la primera dosis el 21 de diciembre y la segunda este 11 de enero, sin sufrir ningún síntoma adverso.»Después de que nos colocaron la vacuna nos tenemos que quedar ahí por 15 minutos para ver si no tenemos alguna reacción negativa, no hemos sentido absolutamente nada”, dijo.
Al recibir su segunda dosis, Margarita dice que se siente protegida y un poco más tranquila pero está consciente de que aún así es importante seguir usando su máscara y lavarse las manos frecuentemente.