Quantcast
0

OPINIÓN | Elin Deciso Escribe: ¿Y AHORA QUÉ?

Hay que ver el segundo debate presidencial porque si usted vio el primero seguramente se estará preguntando ¿Por quién votamos? ¿Cómo decidimos entre estos dos señores?
FOTO: OpenClipart-Vectors - Pixabay

FOTO: OpenClipart-Vectors - Pixabay OpenClipart-Vectors - Pixabay

Hay que ver el segundo debate presidencial porque si usted vio el primero seguramente se estará preguntando ¿Por quién votamos? ¿Cómo decidimos entre estos dos señores tan desentonados a nuestras verdaderas necesidades e intereses?

Los humanos somos animales políticos. Nos encanta la polémica; y a los latinos (o hispanos) nos gusta siempre ver una buena trifulca. La pelea del debate - fue realmente una pelea no fue un debate – puede describirse como una serie concatenada de insultos y descalificaciones del contrincante, a veces interrumpidas por alguna referencia a las políticas que los candidatos alegan promover. Al mismo tiempo, nunca en la historia política de nuestro país nos hemos encontrado en una encrucijada semejante; donde nos toca elegir para presidente entre dos septuagenarios con políticas, visiones y estilos tan distintos. Esta elección, más que cualquier otra desde Roosevelt vs. Hoover en 1932, afectará indeleblemente la vida de todos los ciudadanos de este país; y para los latinos, es la más importante de nuestra breve historia como participantes de importancia en el proceso.

Por eso ha sido tan triste el espectáculo presenciado en Cleveland. Fuimos mencionados (hispanos) una sola vez, y fue Biden con un tono muy bajo casi imperceptible. Después de todo el alarde de la prensa sobre los esfuerzos supuestamente hechos por ambos bandos para solidificar el apoyo latino nadie mencionó nuestra causa ni por equivocación. Es por eso por lo que hoy me encuentro más indeciso que nunca.

Uno puede aguantar que el presidente Trump no haya pagado impuestos como muchos de los nuestros que trabajan con cash y por ende no pagan impuestos, y quizás perdonar que Biden se burlase de la comunidad con su introducción al ritmo de Despacito en su discurso de Jacksonville, Florida. También puede uno hacer la vista gorda a que ambos lados se hayan pasado los últimos cuatro años despilfarrando el dinero público en imputaciones, peleas, comités, peleas, insultos, peleas, investigaciones inútiles, peleas y más peleas mientras el coronavirus hace añicos la base económica del país, especialmente a la de los hispanos que trabajan mayoritariamente en el área de servicios y sin verdadera protección en caso de emergencias.

Pero que después de que ya tres o cuatro generaciones de latinos hayamos hecho las contribuciones tan importantes al continuo desarrollo de la nación; estos dos señores se griten durante noventa minutos sobre cosas francamente inconsecuentes y ninguno se digne a mencionar nuestra importancia, eso es simplemente inadmisible. Queda menos de un mes y ya el próximo debate es este próximo jueves 15 de octubre, así que todavía hay tiempo para que nos den relevancia; pero por ahora, sólo me queda preguntarme, ¿Y ahora qué?

    • ELIN DECISO