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Amir Nassar Tayupe: Negocios gracias a las relaciones con el poder (II)

A este abogado también se le vincula con supuestos fraudes cometidos en Ecuador
JUSTICIA. Foto de referencia

JUSTICIA. Foto de referencia

Entre las relaciones que Amir Nassar Tayupe estableció a raíz de la adjudicación del un contrato para la Gran Misión Vivienda Venezuela que el gobierno de Hugo Chávez Frías le otorgó a la empresa Fondo Global de la Construcción de Alex Saab, está la del gobernador del estado Vargas, Jorge Luis García Carneiro, para quien edificó un conjunto de obras de infraestructura en esa entidad.

Igualmente, la fiscal general en el exilio, Luisa Ortega Díaz, denunció que Saab y sus abogados, entre quienes se cuenta Amir Nassar, llevaron a cabo múltiples operaciones de importación de alimentos por orden del entonces gobernador del estado Táchira, José Gregorio Vielma Mora, a través del programa gubernamental de alimentación de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (Clap).

Fuentes ligadas a la investigación del caso, refieren que, igualmente, Amir Nassar Tapuye entabló negociaciones particulares con estos mandatarios regionales. En el caso de García Carneiro, Nassar Tapuye logró acceder a él a través del exembajador de Venezuela en Colombia y expresidente del Tribunal Supremo de Justicia, Iván Rincón Urdaneta, cuyo hijo, del mismo nombre, es pupilo de Amir Nassar en el bufete de abogados que dirige.

Un reporte de una investigación en curso en nuestro poder, sostiene que "Amir Nassar Tapuye es el abogado personal y privado en Venezuela" de la política y exsenadora colombiana, Piedad Córdova, ligada, según algunos entendidos, al Fondo Global de la Construcción en razón de sus vínculos con Álex Nain Saab y con las FARC. Según testimonios de la investigación, esta empresa "es el vehículo mediante el cual fluye el dinero del régimen venezolano a las FARC".

A este abogado también se le vincula con supuestos fraudes cometidos en Ecuador donde logró liberar para el Fondo Global de la Construcción la cantidad de USD 54.000.000, los cuales se encontraban retenidos en ese país en la moneda creada por Hugo Chávez, a saber, el Sucre.

La fiscalía ecuatoriana había apelado la orden de un tribunal para evitar que el dinero fuera devuelto a la empresa de Saab, pero el juez penal de Guayaquil, Galo Ramos Viteri negó la apelación. La fiscalía sostiene que los accionistas y representantes del Fondo Global de la Construcción supuestamente cometieron lavado de activos. Los acusados eran Álvaro Pulido Vargas, Luis Zúñiga Burneo, Luis Sánchez Yánez y Amir Nassar Tayupe. Tal acusación la hace en razón de que la empresa recibió USD 159,9 millones de Elm Import (de Venezuela) a través del sistema Sucre, pero la ecuatoriana solo envió mercadería por USD 3,1 millones. El Consejo de la Judicatura abrió una investigación administrativa en contra del juez.

Socio de Gonzalo Tirado

Los Papeles de Panamá revelaron que Amir Nassar Tapuye supuestamente era socio, testaferro y defensor del ex-banquero, Gonzalo Tirado, señalado de cometer un fraude en el Stanford Bank.

Y es que hasta 2007, Tirado fue presidente de Ema Business Inc., una empresa registrada en Panamá a través del bufete Mossack Fonseca con una capital de USD 10.000.

Como socios de Tirado figuraban Pedro Paredes, Edgar Monserrat, Omar González, Daniel Vitrián, Sacha Ratti, Francisco Gadea, Eduardo Salturno y Amir Nassar Tapuye.

Abogado de Moris Beracha

Amir Nassar Tapuye prestó sus servicios como abogado a Moris Beracha, uno de los denominados “bolichicos”, acusado de estafar al estado venezolano y hacerle perder a Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) USD 20 millones a través de la empresa Fractal Fund Management LTD.

Aprovechándose de la ausencia de domicilio en un contrato, la empresa de Beracha procuraba que una inversión hecha en dólares por PDVSA se resolviera en bolívares, una pretensión que se lograría con la anuencia de un juez vinculado a Nassar Tapuye.

Artífice de un despojo

Del mismo modo, gracias a las supuestas irregulares actuaciones de Nassar Tapuye ante los tribunales, Williams Vílchez y Olaff Pérez, tomaron el control del concesionario Toyota-Toyo Oeste, despojando a su legítimo propietario, Carlos Nagel.

Tal objetivo lo habría logrado Amir Nassar Tapuye gracias a su relación con Elvis Amoroso y Reinaldo Carvallo, la cual le permitió que los magistrados de la Sala de casación del Tribunal Supremo de Justicia, Iván Bastardo y Guillermo Blanco, maniobraran a su favor y ampararan el despojo. En tal acción, Nassar Tapuye supuestamente también habría contado con el respaldo y complicidad del general Armas López, presidente actual de CAVIM.

Es decir, al Poder Judicial legitimando el fraude como lo denunció Juan Alberto Castro, Juez de Municipio de Caracas, quien acusó haber sido presionado a través de “múltiples llamadas y actos de amedrentamiento, tanto a mi persona como a mis familiares, a través de magistrados y en especial del General del Ejército, ciudadano Carlos José Armas López (hoy presidente de la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares CAVIM), se me impuso ‘ayudar’ a los accionistas minoritarios de dicho concesionario, ciudadanos Olaff Pérez y William Vílchez siendo la principal instrucción lograr mediante actuaciones judiciales que éstos obtuvieran ‘un aval legal’ para el control (ROBO) del concesionario TOYOTA , TOYO OESTE, todo ello direccionado por la Presidencia de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia venezolano y bajo la Aprobación de Toyota de Venezuela”.

Y agrega: “Por su parte, los abogados de Olaff Pérez y Williams Vilches , ciudadanos, Parra Saluzzo, Amir Nassar Tayupe y José Miguel Azocar, a sabiendas de que se estaba procediendo de forma contraria a derecho, interpusieron varios juicios creando una falsa controversia entre accionistas de Toyo Oeste, para que en la sentencia de fondo, se estableciere que no había vicio alguno con las actas de asamblea fraudulentas, y de esa manera crear una sentencia que sirviera de precedente inmediato para eliminar los riesgos de eventuales juicios de nulidad por las asambleas ilegales”.