0

Controversial permiso autorizaría a una empresa arrojar químicos tóxicos al río Merrimack

El permiso autoriza a un vertedero de New Hampshire a enviar hasta 100 mil galones diarios de residuos tóxicos a una planta de tratamiento de Lowell, que tiene su desembocadura en el río
CONTAMINACIÓN. Funcionarios locales y defensores del ambiente solicitaron a la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos y al Departamento de Protección rehacer el permiso que permite enviar desechos en el río Merrimack

CONTAMINACIÓN. Funcionarios locales y defensores del ambiente solicitaron a la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos y al Departamento de Protección rehacer el permiso que permite enviar desechos en el río Merrimack

Autoridades ambientales federales y estatales renovaron un polémico permiso que autoriza a un vertedero de New Hampshire enviar hasta 100 mil galones diarios de residuos tóxicos, a una planta de tratamiento de Lowell que tiene su desembocadura en el río Merrimack, que sirve de fuente de agua potable para más de medio millón de personas.

La decisión, tomada en septiembre, se dio a pesar de que el propietario del vertedero había reconocido que el agua contaminada drenada de sus instalaciones en Rochester, contiene grandes cantidades de químicos altamente tóxicos, conocidos como PFAS, los cuales han sido relacionados con cáncer de riñón y otras enfermedades.

Los análisis realizados por la compañía mostraron que la cantidad de PFAS era más de 100 veces mayor que la permitida por las autoridades federales y estatales. Y 400 veces más que los estándares que se consideran aptos en Massachusetts.

Los resultados luego fueron presentados ante el Departamento de Servicios Ambientales de New Hampshire.

Ante estos resultados, funcionarios locales y defensores de clean-water solicitaron a la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos y al Departamento de Protección Ambiental rehacer el permiso o por lo menos, exigir al vertedero la filtración de los productos químicos antes de que estos lleguen al río Merrimack, una opción que podría disminuir un poco la contaminación, dado que la planta carece del equipo para filtrar el PFAS.

Al respecto, el co director del Consejo de la Cuenca del Río Merrimack aseguró sentirse preocupado ante la “posibilidad de que el PFAS entre en los suministros de agua públicos”, además del impacto ecológico que tienen estos desechos en el río.

Organismos reguladores federales constataron, a través de pruebas en el agua potable, que en comunidades ubicadas cerca de la planta de Lowell, incluyendo Andover, Lawrence, Methuen y Tewksbury no ha evidencia de cantidades que puedan ser prejudiciales de estos químicos.