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“Cada que veo un cura veo a un pederasta”: víctima mexicana

Dijo que su vida ya no es normal en la búsqueda de justicia
Foto de referencia de un sacerdote

Foto de referencia de un sacerdote

"Cada que veo un cura, veo un pederasta”, externó con coraje Biani López Antúnez, víctima a por dos años de pederastia por el sacerdote Fernando Martínez.

López Antúnez exigió la desaparición de lo que la llamó la estructura criminal de la Iglesia: los Legionarios de Cristo, en donde se mantiene la protección a sus curas que cometen ilícitos con menores.

"Aunque hagan su informe, contraten una agencia y digan que transparentan los números de víctimas no están transparentando nada, se están lavando la cara y es la manera que lo han hecho siempre”, sentenció.

Ello, luego de que en una investigación interna de los Legionarios de Cristo reconocen 175 casos de menores que fueron víctimas de abusos sexuales cometidos por 33 sacerdotes de la congregación, de los cuales al menos 60 menores fueron abusados por su fundador, Marcial Maciel.

López Antúnez, quien está en proceso de lucha con contras víctimas para que se haga justicia, exigió que sea desarticulada la estructura criminal de esa congregación, en donde están los encubridores de pederastas como fue el caso del padre Fernando Martínez, quien fue removido varias ocasiones para que no fuera denunciado por las víctimas.

Dijo que su vida ya no es normal en la búsqueda de justicia en torno a su caso porque tienen que revivirla y le trastoca su vida laboral y personal, "pero es algo que es importante sacarlo a la luz para que dejen de delinquir".

"Realmente esas palabras bonitas que ponen que están buscando un camino con las víctimas, a mi no me han buscado, ni siquiera se han tratado de comunicar conmigo", aseveró.

Apuntó que cuando se dio a conocer el informe en torno a los abusos del padre Fernando Martínez, los Legionarios de Cristo enviaron cartas a dos de las seis víctimas que reconocen para pedir perdón.

Biani López recordó que su abusador utilizaba la capilla para cometer su delito por dos años y a la distancia es un lugar donde no puede ingresar “y cada que veo un cura veo a un pederasta".

Entre todo lo que perdió fue su fe y religión, por lo que se dedicó a estudiar y para poder sanar tiene que ver verdad y justicia, “no sus informes que no dicen nada", aseveró.

Con información de Excélsior