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El Barbero de Sevilla llega a Boston con actores latinos


Daniela Mack y Jesús García hablaron sobre la diversidad en la ópera y compartieron razones por las que los latinos deberían ir a ver esta producción de Boston Lyric Opera

Juliana Sánchez | 10/10/2018, noon
El Barbero de Sevilla llega a Boston con actores latinos
Daniela Mack y Jesús García forman parte del elenco del Barbero de Sevilla de Boston Lyric Opera | Foto: Cortesía

El Barbero de Sevilla es una obra relevante hoy en día, con la cual todos se pueden relacionar de alguna forma. Esa fue la reflexión que Daniela Mack, una de las actrices principales de la producción de Boston Lyric Opera describió la inmortal obra de Gioacchino Rossini que estará presentándose entre el 12 y 21 de octubre en el Emerson Cutler Majestic Theatre. Por su parte Jesús García, otro de los actores principales del reparto, describe la obra como una comedia ideal para la gente que está apenas sumergiéndose en el mundo de la ópera.

Daniela Mack, una cantante mezzosoprano nacida en Buenos Aires, Argentina interpretará la parte de la hermosa Rosina; mientras que Jesús García, el cantante tenor con raíces mexicanas nacido en Estados Unidos interpretará a Almaviva.

El Planeta tuvo la oportunidad de conversar con estos dos latinos que representan a nuestra comunidad en el mundo de la ópera.

Históricamente la ópera era elitista, dijo García. El actor, explicó que entrar al mundo de la ópera fue algo natural para él. García fue criado en una familia de origen mexicano de tercera generación en Estados Unidos y desde pequeño el canto lo apasionaba ya que estaba involucrado en coro y obras, pero el momento cuando seriamente considero estudiar música fue cuando un profesor le sugirió tomar clases de piano y canto en la secundaria.

Así García fue fogueándose en escenarios hasta que fue descubierto por agentes y consiguió roles en varias producciones nacionales e internacionales. García también es ganador del Tony Award y Ophelia Prize. El cantante reveló que no fue expuesto a la música clásica hasta que empezó a tomar clases en secundaria, enfatizando la importancia de educación artística en los colegios públicos.

En cambio Daniela Mack desde pequeña estuvo expuesta a la música clásica por su padre. Mack se fue de Argentina a Houston a los seis años y un año después fue a su primera obra de ópera y fue amor a primera vista. Ella confiesa que la razón porque esta obra la impactó fue por los estímulos visuales tan majestuosos y hermosos.

La joven comenzó a estudiar música, etapa que recuerda como algo “nada fácil”. Al terminar sus estudios ella audicionó en cuatro compañías y fue aceptada en una, en un programa del San Francisco Opera Theater. De ahí trabajó dos años participando en audiciones hasta que gracias a su determinación y persistencia obtuvo el reconocimiento que buscaba.

Las historias de ambos cantantes son distintas, sin embargo un factor común son las dudas que sus familias tuvieron cuando ellos revelaron su interés por estudiar música. García contó que aunque su mamá lo apoyó completamente, su papá no entendía exactamente lo que el joven planeaba. “A veces me sentía como la oveja negra, ya que todos mis primos jugaban béisbol y en mi familia la verdad no hay tanta raíz creativa”, dijo el cantante.

En el caso de Mack, cuando le dijo a su familia que planeaba estudiar música ellos quedaron perplejos ya que no veían a la música como una profesión seria. Mack venía de una familia donde nadie había estudiado profesiones creativas, pero en cambio apreciaban la música clásica.

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