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Alianza por Puerto Rico se reúne con el presidente del Banco de la Reserva Federal

Massachusetts tiene la quinta comunidad puertorriqueña más grande en Estados Unidos continental y gran parte de la diáspora se ha radicado en Boston

El jueves 10 de marzo, la Alianza por Puerto Rico se manifestó frente al Banco de la Reserva Federal de Boston y se reunió con el presidente del Banco Eric Rosengren para hablar sobre la crisis humanitaria causada por la crisis fiscal y entregar el reporte “Puerto Rico: Pain and Profit”.

La manifestación contó con líderes dinámicos de la comunidad puertorriqueña de Massachusetts que hablaron sobre el impacto de la crisis fiscal en las familias de los 280.000 residentes de Massachusetts que se identifican como puertorriqueños.

“El Banco de la Reserva Federal tiene la autoridad legal y la responsabilidad moral de intervenir en esta crisis en nombre de los millones de ciudadanos americanos afectados”, dijo Félix D. Arroyo, el encargado del Tribunal Testamentario del Condado de Suffolk. “El informe de ‘Pain and Profit’ muestra que los fondos de cobertura están obligando a nuestro país a pagar sus honorarios en lugar de alimentar a nuestros hijos, y eso es moralmente incorrecto”.

“Nuestro movimiento de base se formó en respuesta a la crisis fiscal y socioeconómica que enfrentan los millones de ciudadanos americanos que viven en la isla y los cientos de miles que más que viven aquí en Massachusetts”, dijo Vanessa Calderón-Rosado. “Somos líderes comunitarios y laborales de Massachusetts tomando acción para exigir soluciones”.

Massachusetts tiene la quinta comunidad puertorriqueña más grande en Estados Unidos continental y gran parte de la diáspora se ha radicado en Boston y otras áreas incluyendo el oeste de Massachusetts.

“Esta crisis no sólo afecta el Caribe, tiene un enorme impacto a nivel estatal”, dijo Nelson Román, concejal de la ciudad de Holyoke. “Miles de nuestros hermanos y hermanas terminan en la parte oeste del estado, por eso le estamos pidiendo a la Junta de Gobernadores del Banco de la Reserva Federal intervenir y terminar esta crisis humanitaria”.

El nuevo informe, Puerto Rico: Pain and Profit, detalla cómo los fondos de cobertura son dueños de casi el 50% de la deuda de Puerto Rico y continúan utilizando tácticas para ganar grandes pagos a expensas de los puertorriqueños.

Para pagar a sus acreedores, Puerto Rico ha aumentado el impuesto de ventas por más del 50% e instituyó recortes masivos en la educación, salud y servicios sociales. El año pasado, Puerto Rico cerró 100 escuelas. Mientras tanto, los fondos de cobertura que tienen bonos de Puerto Rico publicaron un informe que pide a la isla despedir a más maestros, cerrar escuelas y hacer recortes en la educación superior para liberar el dinero para pagar su deuda.

“Puerto Rico ya ha hecho recortes profundos y dolorosos con verdaderas consecuencias humanas. [Tomar] más pasos en esa dirección sería insostenible e inadmisible”, dijo Nydia M. Velázquez, representante demócrata de Nueva York. “Este informe deja claro la obligación moral que tiene el Congreso para abordar esta crisis a través de una legislación significativa que permite a Puerto Rico reestructurar su deuda”.

En noviembre, la Alianza por Puerto Rico convocó a líderes en Boston para una discusión no partidaria de la crisis fiscal y socioeconómica de Puerto Rico y su impacto en la comunidad de la diáspora puertorriqueña en Massachusetts.