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Qué hacer si su hijo necesita educación especial: Conozca sus derechos


Sin importar su estatus migratorio, los niños discapacitados tienen derechos educativos que usted puede y debe exigir. Muchas familias no los piden por desconocimiento o miedo a ser deportados.

Tibisay Zea | 1/28/2015, 2:50 p.m.
Qué hacer si su hijo necesita educación especial: Conozca sus derechos
La abogada Teresita Ramos dando una charla sobre acoso escolar o "Bullying". |

Un niño puede tener problemas en la escuela, o no querer ir a la escuela, por muchas razones de diferente índole. Puede ser que tenga problemas de conducta, problemas emocionales, problemas de comunicación por el idioma, problemas médicos o discapacidades del aprendizaje.

Estos son algunos síntomas de que su hijo necesita educación especial:

• Su hijo tiene problemas en lectura, escritura o matemáticas;

• Tiene dificultad en quedarse quieto, concentrarse o seguir instrucciones;

• Tiene problemas para hablar o pronunciar palabras;

• Se olvida dónde están las cosas;

• No sabe cómo leer la hora o no sabe controlar su tiempo;

• No entiende conceptos como arriba y abajo, izquierda y derecha, o adelante y atrás;

• Tiene problemas con su capacidad motora, como por ejemplo no puede sostener un lápiz en la mano;

• Tiene problemas con sus rutinas personales, como lavarse los dientes; o

• Está en su propio mundo o le cuesta trabajo hacerse de amigos.

Muchos padres, cuando descubren que su niño o niña sufre de algún problema de conducta, deciden sacarlo de clases, o pagar educación privada con dinero de su bolsillo, lo cual puede significar un descalabro económico familiar. Otros no dan suficiente importancia al problema, y lo dejan pasar.

Sin importar su nacionalidad, su raza o estatus migratorio, su hijo tiene derecho a recibir una educación personalizada gratuita en las escuelas públicas de Massachusetts.

Conversamos con Teresita Ramos, o “Tere”, quien es abogada de origen puertorriqueño, y se ha especializado en ayudar a familias a reclamar sus derechos cuando tienen hijos con discapacidades que le impiden un normal desenvolvimiento en el salón escolar. Tere habla perfectamente español e inglés, lo cual facilita muchas veces la comunicación entre los padres y la escuela.

Tras graduarse de leyes en Boston College, se ganó una beca de la organización Equal Justice Works para trabajar en Lawrence representando legalmente a niños hispanos entre 3 y 22 años, que tienen problemas de aprendizaje. Pero además esta abogada tiene una hija con autismo, así que conoce de primera mano lo que significa lidiar con educación especial de los hijos, qué debe pedir y cómo hacerlo.

“Lo primero que tienen que entender los padres es que deben exigir sus derechos. Si no los exigen, nadie se los va a ofrecer”, explica la abogada. “La ley está hecha de una manera que es bien específica contra las personas que no conocen sus derechos. La escuela aísla mucho a los padres en el proceso y muchas veces se quedan solos”.

Su programa se especializa en las áreas de educación especial y discapacidades (servicios escolares, suspensiones, expulsiones, transición escolar), y aboga para que su hijo reciba lo que necesita para progresar y aprender.

“Conocí al hijo de un cliente que en la escuela lo estaban acusando de ser un ‘buller’ con sus compañeros, y lo querían echar del salón. En estos casos hay que explicarle tanto a los padres como a los maestros cómo tienen que manejar la situación y hacerles entender que el niño puede recibir una instrucción apropiada”. En todo caso, la solución no es botar al niño de la escuela.