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Why Were Boston's Latinos and Blacks Hit Hardest by Swine Flu?

Por Manuel Álvarez

De acuerdo a estadísticas reveladas recientemente por oficiales de la Comisión de Salud Pública de Boston, aproximadamente tres de cada cuatro bostonianos diagnosticados con el virus de influenza H1N1 (gripe porcina) pertenecen a las razas afroamericana o hispana. Muchos de ellos consideran que este dato responde, principalmente, a razones socioeconómicas, ya que, en ningún caso, creen que se deba a la predisposición genética de estas comunidades. Además, en Chicago se informó que los negros e hispanos muestran cuatro veces más probabilidades que los blancos de ir a parar al hospital al contraer gripe porcina, de acuerdo con un estudio sobre el efecto del virus en los diversos grupos raciales. Muchos de los expertos subrayan varias causas como principales culpables de estos alarmantes datos: En primer lugar se encuentra el nivel salarial de las comunidades más afectadas. Muchos padres de familia no tienen la posibilidad de renunciar a un día de trabajo, que significa un día de sueldo, y no tienen más remedio que mandar a sus hijos enfermos a la escuela; lo que supone un alto riesgo para los otros alumnos. En segundo lugar, y estrechamente relacionada con la renta, se encuentra el vecindario y el número de personas con las que se comparte hogar. Muchos de los afectados por la pandemia, conocida científicamente como influenza H1N1, son ciudadanos negros y latinos que habitan en los barrios de Dorchester, East Boston o Roxbury, donde la densidad de población es mucho mayor que en otros puntos de la ciudad. Y tercero, otro dato que manejan los científi cos, es el referente al mayor porcentaje de personas de las razas mencionadas que sufren enfermedades como diabetes, asma u otros males respiratorios que las hacen más vulnerables a la 'nueva gripe'. Claire McCarthy, directora médica del Centro de Salud Martha Eliot de Jamaica Plain, conoce de primera mano los efectos de la pandemia en la población infantil de la ciudad. Aunque se muestra cauta, McCarthy ha advertido de que el mejor tratamiento para la enfermedad es la prevención.

-¿Cómo se trata la enfermedad?
-La mayoría de la gente con gripe porcina no necesita ser tratada. Pueden curarse ellos mismos con descanso, mucho líquido y algunos fármacos para la fi ebre como paracetamol o ibuprofeno. En algunos casos, para aquellas personas cuyos problemas de salud les impiden luchar contra la gripe, los doctores deberían prescribirles medicación antiviral. Si el paciente se empieza a cuidar desde el inicio de los síntomas, eso parece marcar la diferencia.

-¿Cuántos casos ha visto y desde cuándo?
-Vimos muchísimos casos la pasada primavera; es muy difícil saber un número exacto porque no hicimos pruebas a todos los que se presentaron con síntomas de gripe. Pero el número de casos ha descendido mucho desde entonces, aunque ahora están volviendo a aumentar porque ya es época de gripe estacional.

-¿Puede uno curarse solo en casa?

-¡Claro que sí! De hecho, nosotros preferimos que la gente permanezca en casa. De ese modo el virus no se propaga. Como dije antes, descanso, líquidos y paracetamol o ibuprofeno para la fiebre es todo lo que la gente necesita. Por supuesto si la persona infectada es menor de 6 meses, está embarazada o tiene problemas serios de salud, hay que llamar al doctor. También es importante informar al doctor si la fi ebre no remite a pesar de los medicamentos; si aparecen problemas respiratorios; o si surgen dolores fuertes y/o diarrea.

-¿Por qué la gripe porcina es más agresiva que la estacionaria?
-Aún estamos aprendiendo cosas nuevas de la gripe porcina (o H1N1) y de porqué actúa en el modo en el que lo hace ahora. De momento sabemos que es muy contagiosa y que afecta particularmente a personas jóvenes.

-¿Por qué el número de casos de gripe porcina en Bo