Cientos de manifestantes por el derecho al aborto protestan tras la decisión de la Corte Suprema de EE. UU. de revocar el fallo Roe v. Wade en Venice Beach, California el 4 de julio de 2022 | Foto EFE/EPA/ETIENNE LAURENT
Cientos de manifestantes por el derecho al aborto protestan tras la decisión de la Corte Suprema de EE. UU. de revocar el fallo Roe v. Wade en Venice Beach, California el 4 de julio de 2022 | Foto EFE/EPA/ETIENNE LAURENT

La preocupación crece entre los migrantes indocumentados que desean acceder al aborto. Una línea nacional de asistencia para el aborto con operadores en español se inundó la semana pasada de mujeres que temían ser detenidas o deportadas si viajaban a otros estados a hacer el procedimiento.

Penelope DiAlberto, administradora regional de casos para Texas en la Federación Nacional del Aborto, detalló que al aumento fue notable inmediatamente después que la Corte Suprema anuló el fallo Roe v. Wade el 24 de junio.

Con la decisión, el máximo tribunal del país despojó a las mujeres de las protecciones federales para acceder al aborto y dejó a los estados la autoridad para permitir o prohibir total o parcialmente el procedimiento.

Viajar para poder abortar. Al menos 13 estados aprobaron “leyes de activación”. Preparadas con antelación, son legislaciones que tienen como objetivo prohibir total o parcialmente el aborto apenas se emitiera el fallo de la Corte Suprema.

  • Más de 10 estados, encabezados por demócratas, permiten el aborto y otros están expandiendo su acceso e incluyen protecciones a personas que viajen desde otros estados a hacerse el procedimiento.
  • La administración Biden se ha comprometido a defender los derechos de las mujeres a viajar a otros estados para recibir atención médica.
  • Pero para los migrantes indocumentados es incierto. Al no tener un status migratorio tienen más probabilidades de enfrentar dificultades para cruzar fronteras hacia otros estados, explicó Lupe Rodríguez, directora ejecutiva del National Latina Institute for Reproductive Justice.
  • La patrulla fronteriza estadounidense mantiene una red de 110 puestos de control a lo largo de las carreteras del país.
  • Rodríguez sostiene que el temor de ser atrapado en un puesto de control de inmigración y posiblemente ser deportado hace que sea «prácticamente imposible» para muchas personas que viven ilegalmente en el país cruzar las fronteras estatales.
  • De las llamadas que recibió la línea nacional de asistencia para el aborto una mujer dijo que tendría que mantener su embarazo por temor a ser deportada y otra indicó que temía ser detenida si usaba el transporte público para viajar.

Fuente principal de la noticia: Reuters

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