Massachusetts se convierte en el estado número 17 en otorgar licencia de conducir a los inmigrantes indocumentados. Foto: El Planeta.
Massachusetts se convierte en el estado número 17 en otorgar licencia de conducir a los inmigrantes indocumentados. Foto: El Planeta.

Lágrimas, gritos, júbilo, regocijo y sobre todo mucho agradecimiento es el sentimiento de los inmigrantes sin papeles, que por más de cuatro años han luchado para conseguir un permiso que les permita conducir legalmente en Los Estados Unidos. Hoy, 9 de junio del 2022, ese sueño se hizo realidad cuando el Senado de Massachusetts anuló el veto que el gobernador republicano, Charlie Baker puso a la Ley de Movilidad Laboral y Familiar, aprobada este año por ambas cámaras del Legislativo, de mayoría demócrata.

La ley entrará en vigencia el 1 de julio de 2023 y otorga a los inmigrantes sin estatus legal licencias de conducir estatales estándar si muestran documentos que prueben su identidad, fecha de nacimiento y residencia en Massachusetts. La votación fue de 32-8, por encima de los dos tercios que se requieren como mayoría en el legislativo.

Erika Arévalo, es una inmigrante de El Salvador y miembro activo del movimiento Cosecha que lucha por la protección de los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en Los Estados Unidos y quienes desde el 2008 se organizaron para apoyar el pedido de otorgar licencias de conducir en Massachusetts y en otros estados. “Como pueblo estamos muy felices, es una victoria de la comunidad organizada, esto ha sido una lucha de más de 17 años en Massachusetts, pero fue hasta que el pueblo salió a las calles que los políticos pudieron sentir la presión del poder popular, esto influyó mucho para que el Senado anulara el veto del Gobernador”, manifestó la activista que no podía expresar con palabras tanta felicidad que alberga su ser, por ser, dijo, la esperanza de “licencias hoy, papeles mañana”, por aspirar a días llenos de paz, de poder conducir con absoluta tranquilad y dejar el miedo en casa porque en su billetera estará la licencia que le dará el derecho a conducir un vehículo.

“Esto como Cosecha no termina aquí, vamos a seguir luchando para garantizar la protección, la dignidad y el respeto de nuestra colectividad, es un gran ejemplo de que la comunidad organizada puede hacer grandes cosas, es el pueblo quien tiene el poder”, comentó al hacer un llamado para que no se dejen engañar y ser víctimas de estafadores que intenten darles licencias falsas, todo debe hacerse bajo información oficial. “La licencia será básicamente un documento para manejar un vehículo”, informó.

Es válido indicar que el proceso de ley que se hizo tiene garantizado el respeto a la privacidad de la comunidad indocumentada para evitar que sean rastreados por el Departamento de Migración. La Ley de Movilidad Laboral y Familiar beneficiaría aproximadamente a 250 mil personas.

César Castro es de Argentina, vive en Boston desde hace 21 años y aplaude la decisión del Senado. “Me parece una buena resolución que ha hecho el gobierno estatal, porque nosotros los indocumentados necesitamos poder manejar sin miedo para ir al trabajo y hacer cosas de la casa”, expresó al comentar que ha manejado durante 18 años sin licencia y que nunca lo paró un policía y mucho menos ha tenido accidentes.

Llegó hace 19 años procedente de Guatemala a encontrarse con su esposo, quien llegó 6 años antes que ella. Marly Hernández y Ariel, su esposo, tienen dos hijos que nacieron aquí, y otro que se quedó en Guatemala, el sueño de ambos es regularizar su documentación.  “Habemos muchos inmigrantes que no tenemos licencia, pero al tener una podremos manejar tranquilos, es una excelente noticia, uno maneja porque los trabajos son lejos. Nosotros venimos a este país a luchar, a trabajar duro para sacar adelante a la familia, no le hacemos daño a nadie”, comentó al sentirse confiada porque sabe que su identidad será protegida.

Omar Contreras vive en Boston desde hace 18 años y junto a su esposa están felices porque en el 2023 podrán sacar su licencia de conducir. “No hay palabras que describa la emoción que nos embarga, esto dará tranquilidad a muchas familias, manejaremos con calma, hoy hicimos historia en el estado de Massachusetts”, comentó al decir que comenzó a conducir hace 10 años por la necesidad de cumplir con todas las actividades de su familia e ir al trabajo porque hoy en día aseguró “manejar no es un lujo sino una necesidad”.

Armando Mejía, es guatemalteco y llegó a Estados Unidos en el 2003, tiene dos hijas, una de 17 y la otra de 2 años y medio. Su esposa, la mamá de las niñas es de El Salvador y al escuchar la noticia sintieron que les están dando la oportunidad de su vida. “Estoy contento, emocionado, feliz, no tengo la palabra que describa todo lo que siento en esto momento. La vida nos cambiará porque en realidad hace muchos años hemos estado luchando y necesitamos la licencia para transportarnos de un lugar a otro, llevar a los niños a la escuela, al médico. Le pido más flexibilidad a las autoridades porque nosotros venimos aquí para tener una mejor vida, nosotros aportamos mucho a este país y tenemos sentimientos igual que ellos”.

Los beneficiarios tendrían que proporcionar al Registro de Motores de Massachusetts alguno de los siguientes documentos: una licencia de conducir de otro estado o territorio de Los Estados Unidos, un certificado de nacimiento, una cédula de identidad del extranjero, una licencia de conducir extranjera, un certificado de matrimonio o una sentencia de divorcio de cualquier estado o territorio nacional y una prueba que vive en el estado de Massachusetts. También es válido indicar que los aspirantes deben presentar un examen teórico que puede ser en español y un práctico, como requisito indispensable para calificar y obtener una licencia.

De esta forma Massachusetts se convierte en el estado número 17 a nivel nacional en otorgar una licencia de conducir a los inmigrantes indocumentados, este 9 de junio se hizo historia con 32 votos a favor y 8 en contra cuando el Senado de Massachusetts le dijo “no” al Gobernador Baker y dio paso a la ley. “También dio paso a la justicia”, afirmó Susana Benavides, que por su edad y condición de salud ya no puede conducir, a quien 20 años atrás le hubiese gustado tener una licencia y manejar su propio vehículo. “Nunca tuve mi carro porque me daba miedo porque no tenía permiso”, recordó. Se despidió y lentamente se alejó, la acompañan su cabellera blanca, su lento caminar y el deseo profundo de que su nieto, quien llegó de Perú hace 5 años, el 1 de julio del 2023 pueda tener su licencia de conducir para que esté seguro y legal en las carreteras del país.

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