La variante ómicron apareció por primera vez en Botsuana, donde los investigadores del Laboratorio de Referencia Botsuana-Harvard para Estudios del VIH en Gaborone, secuenciaron los genes del coronavirus a partir de muestras que dieron positivo al virus, informó The New York Times.

Al replicarse dentro de las personas, el coronavirus cambia constantemente. La mayoría de sus mutaciones no le proporcionan ninguna ventaja; sin embargo, un equipo de investigadores en Botsuana, se sorprendió al encontrar varias muestras que compartían cerca de 50 mutaciones que nunca se habían hallado en una combinación.

Según informa el medio citado anteriormente, los científicos encontraron más de 30 cambios en una proteína, llamada de espiga, que se encuentra en la superficie del coronavirus. La proteína de espiga es el blanco principal de los anticuerpos que produce el sistema inmunitario para combatir una infección por COVID-19. Eran tantas las mutaciones, que surgió la inquietud de que la espiga de ómicron pudiera evadir los anticuerpos producidos por una infección previa o por la vacuna.

El 23 de noviembre, el equipo compartió sus hallazgos en una base de datos internacional abierta, disponible para investigadores de todo el mundo. Horas más tarde, otro grupo en Sudáfrica, informó hallazgos similares, señala The Boston Globe.

Tras realizarse una mayor vigilancia y experimentos de laboratorio que permitieron comprender mejor la biología de la variante, la OMS se reunió de emergencia para designar la nueva variante como “preocupante”.

La OMS señaló que esta nueva versión del virus, llamada ómicron, muestra una gran cantidad de mutaciones genéticas que pueden facilitar su rápida propagación, incluso entre las personas vacunadas.

De momento, los científicos están trabajando para determinar su gravedad, transmisibilidad y si evade las vacunas actuales.

Establecida en 1996 como una colaboración entre la Escuela de Salud Pública de Harvard y el Ministerio de Salud de Botsuana, la Asociación de Harvard de Botsuana tenía como objetivo desarrollar la investigación y tratamiento contra el SIDA en África. La asociación lleva a cabo investigaciones sobre el VIH y enfermedades asociadas, informó el Globe.

La sede se ha centrado en la formación y tutoría. Está financiado por los Institutos Nacionales de Salud, mientras que el gobierno de Botsuana construyó el edificio que lo alberga.

Ahora, con unos 350 empleados a tiempo completo, la asociación ha crecido y se ha fortalecido a lo largo de los años, con investigadores locales a la cabeza.

Tulio De Oliveira, director del Centro de Respuesta e Innovación para las Epidemias ubicado en Sudáfrica, advirtió que el territorio sudafricano, donde menos de una cuarta parte de la población está totalmente vacunada, podría ver un aumento de las hospitalizaciones.

Tanto los países de Europa como Estados Unidos y Canadá, han prohibido los vuelos procedentes de Sudáfrica y muchos otros países de África. Pero ómicron ya ha sido detectada en Hong Kong y Bélgica, y es muy probable que también esté en otros países fuera del continente africano.

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